por alguna razón la gente perdió la costumbre de comprar libros, hacer asado, ir al cine, comprarse ropa, vacacionar, pagar la cuota del club, tener obra social y arreglar la casa.
A veces, alcanza con que una canción te conecte de manera maravillosa con la realidad para que el mundo (esa cloaca) siga valiendo la pena, al menos por un par de minutos.
soy muy viejo para agarrar una beca falopa e ir a pelotudear en el extranjero y soy muy joven para sacar un préstamo, delirarmelo y boletearme. Tengo la edad justa para hacerme merquero de grande y después evangelista