mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
Si me preguntas por mi pasado, siempre diré que fue necesario para formar la mujer que soy y sigo construyendo. Pero si me agarras sensible, te confesaría que mi corazón no merecía ni la mitad de todo lo que le tocó vivir.