Amo a la Virgen del Carmen; me encanta que los choferes hagan bulla y que los pobres de esta tierra salgan a pasearla y a vitorearla. Niño y enfermizo, no se sabía si sobreviviría por lo que mi abuela hizo un voto: caminó descalza la procesión conmigo en sus brazos. Sobreviví.
Desde el fascismo histórico que describen autores como Enzo Traverso, hasta los movimientos de derecha actuales en Europa y América Latina, emergen discursos que apelan al miedo, a la inseguridad y al nacionalismo.
reflexionamos Con @canabalph en la @MedellinUNAL@RadioUNALmed
A los guardianes de la estética citadina solo les gusta el arte políticamente inocuo. Pajaritos de colores, barrismo descafeinado, mensajes del tipo «Medellín es una chimba» y otras horteradas de ese corte: quieren una ciudad a la medida de su propio relato.
Alcalde,
Desde el derecho constitucional el arte urbano enfocado en las víctimas y la denuncia social no es un asunto de ornato público, sino una manifestación legítima de la libertad de expresión y del derecho a la memoria histórica.
Técnicamente, homogeneizar el espacio urbano con pintura gris para silenciar relatos incómodos constituye un acto de censura institucional que contradice los deberes del Estado en materia de reparación integral y medidas de satisfacción. Además, la selectividad en la intervención de los muros —permitiendo el grafiti con fines turísticos pero borrando el de contenido crítico— evidencia una desviación de poder, donde se utiliza la facultad de policía (administrativa) sobre el espacio público con un sesgo político.
En conclusión, una gestión pública democrática debe entender que respetar a la ciudad implica garantizar el pluralismo y proteger la memoria de sus comunidades, en lugar de imponer una visión unilateral mediante el uso de la fuerza administrativa.
El 2 de junio pasado, se cumplieron 25 años de la desaparición y asesinato de Kimi Pernía Domicó líder indígena de la nación embera, opositor al proyecto de la represa de Urrá. Mi homenaje a su memoria:
https://t.co/01JAgcgn94
No comparto eso de que "esto no fue una derrota...Somos 12 millones de almas...." y no sé qué. Me parece un relato de mediocres. Sí, fue una derrota y además inmensa y plagada de errores elementales de campaña que vimos a kilómetros desde las regiones, advertimos, pero, con vanidad y soberbia desde Bogotá, no fueron atendidos y hoy tampoco se aceptan. La autocrítica debe ser constante, las formas de la izquierda deben cambiar empezando por el Comité Político del Pacto Histórico: dirigentes sin votos propios, sin creatividad, sin lectura del contexto, sin innovación, no pueden dirigir campañas y menos tomar las decisiones para las próximas regionales. O elevamos el nivel de autocrítica y preparación de las campañas, propuestas y ejecución de gobierno, o nos quedamos en el eterno rol de oposición, crítica y confrontación.
Lo que me indigna que se sugiera que el terremoto de Venezuela es castigo divino por la brujería. La escoria cristiana y sus explicaciones pendejas. Con Haití fue peor.
Me da escalofrío cuando veo a los colombo-fachos calificando a territorios históricamente marginalizados que votaron masivamente por Cepeda como lugares de voto-fusil. Qué desprecio por la agencia de la gente, qué violencia la que reproducen, qué crueldad la que ya anuncian.
@V_forvalery El rechazo a Aida no vino principalmente por su condición de mujer indígena, sino por no haber siquiera terminado el bachillerato. Duele decirlo pero así fue.