Cuando la Luna decide revelar que no solo es polvo y roca, sino que guarda los colores de todos los sueños que ha escuchado.
Estas fotos son un recordatorio de que vivimos en un universo lleno de maravillas, si solo nos tomamos el tiempo para mirar hacia arriba.
Me acuerdo ese sentimiento de ir al cine a los 8 años sabiendo que, durante todo el día, no ibas a vivir una mayor explosión de estímulos y experiencias que en esas dos horas. Hoy, en cambio, el cine es el único lugar en el que sucede una pausa de la sobreestimulación del mundo.