Frente a mi edificio se mudó una pareja, él hace homeoffice, ella no.
Cada día, cuando llega la tarde salen al balcón a tomar algo y se pasan largas horas charlando.
Tal vez no se dieron cuenta, o sí, que eso que están viviendo muchos lo llaman: “felicidad”
lo único que extraño de la época secundaria es volver a tu casa y sentirte libre de responsabilidades, sensación que nunca voy a volver a tener en la vida
tener un hombre que esté de humor para vos todos los días es lo máximo. Que te busque, te escuche, te valore y desee tu presencia, sin importar lo ocupado que esté.