Ya no quiero ser adulta, es más ni siquiera quiero ser humana. Quiero ser una medusa, sin corazón, nada de trabajar, solo flotar en el mar y electrocutar a los que me caen mal.
Cuando eliges pareja, también eliges rutinas. Eliges si se madruga o se trasnocha, si se vive con calma o con ansiedad, eliges si se conversa o se evade. El amor no es solo conexión, es compartir valores, ritmo y visión. Es elegirse cada día, incluso cuando la magia ya no alcanza