La maternidad está tan romantizada que a muchas mujeres les da miedo admitir esto:
Hay mamás frustradas trabajando...y hay mamás frustradas quedándose en casa. Porque mientras unas lloran por perderse la infancia de sus hijos por estar más de 8 horas trabajando, otras lloran en silencio porque dejaron sus sueños, su libertad y hasta su identidad por dedicarse 24/7 a criar. Y no, no eres mala mamá por sentirlo. Lo polémico es que la sociedad quiere mujeres productivas como si no tuvieran hijos...y mamás presentes como si no necesitaran dinero, descanso o estabilidad emocional. Al final, muchas terminan agotadas intentando cumplir expectativas imposibles. Y todavía esperan que sonrías y digas:"La maternidad es la etapa más feliz de la vida.
Normalicemos NO perdonar, ni sentir empatía, ni pena por aquellas personas que no pensaron en nosotros mientras hacían cosas que sabían que nos iban a doler.
Yo también tengo un pasado triste y no lo uso como excusa para ser una persona de mierda.
Si quieren mujeres amas de casa vuelvan a ser hombres proveedores que brinden autos casa vacaciones y tarjetas a libre demanda sin llorar que son mantenidas
Hoy en dia las personas infieles le hicieron creer a todos que cualquier actitud es toxica.
Avisarle a tu pareja donde estas, donde vas, a que hora llegas, con quien estas, si alguien te habla o te coquetea, entre otras miles de cosas, no es toxiquidad, es respeto.
muchos amigos/familia le echan la culpa a la mujer de “alejar” al varón del entorno cdo simplement la mujer empieza a notar tratos abusivos ventajeros o d interés q tienen con su pareja entonces los avivan para q pongan límites x eso se enojan xq básicament dejan d sacar provecho
me lo tomo personal, porque a esta edad uno ya sabe lo que hace, con quién lo hace y por qué. No hay excusas, los actos hablan solos y no tengo por qué minimizar nada
mejor soltera. Imaginate estar con alguien que te obliga a convertirte en detective, terapeuta y salvavidas. Que tenés que rogarle por lo que cualquier persona daría sin pedirlo y vivir justificando lo injustificable. La soledad nunca va a doler tanto como quererse poquito.