Digan lo que quieran, pero estas salvadas de estas clavadas que nos ha querido pegar el gobierno han sido gracias a esos pelaos que han salido a las calles a gritar con el alma y pararse con pelotas a defender sus derechos.
He estado ahí y he visto su mirada llena de esperanza.
"Nunca apuntan al cuerpo" otro de mis registros en el conflicto de las protestas en la ciudad de Popayán. Cuando la tiranía es orden, la revolución es ley.
¡La lucha no se detiene!