por favor, enseñales a tus hijas que tener voz es más importante que ser amable. Tener carácter es más importante que ser agradable. Tener estándares es más importante que ser aceptada. Y tener respeto propio es más importante que ser elegida.
Hay logros que no caben en un sueldo, un título o un currículum. Superar un miedo, atravesar una etapa difícil, recuperar la calma o aprender a estar bien con uno mismo también es éxito, aunque nadie lo vea ni pueda medirlo.