La fantasía de la comunicación “efectiva”supone que las cosas “se dicen como son”.
Como si hablar fuera solo describir.
Hablar es enredarse.
Porque existe la división entre lo que creo decir y lo que digo.
Lo que digo y lo que el otro escucha.
Y entre lo que digo con lo que pretendía decir.
Las cosas no se dicen “como son”. Se dicen atravesadas por significantes, por historia, por demanda, por deseo.
Se puede estar a favor, en contra o no importarte el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, pero nadie puede negar que el pasado sábado por la madrugada la administración Trump en EEUU volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir.
En el pasado, la aplicación de la política del Gran Garrote (Big Stick) del corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe, especialmente en Am��rica Latina, justificando intervenciones militares directas o apoyos desembozados, a través de sus agencias de seguridad, a golpes de estado y la consecuente instalación de dictaduras militares sangrientas, lejos de favorecer a EEUU generó en la región un sentimiento adverso hacia ese país. No solo eso, sino que en muchos casos generó atraso económico y social en los países afectados.
Hoy la violación a la Carta de Naciones Unidas (ONU), del Derecho Internacional y del más elemental sentido común, frente al hecho objetivo de la absoluta ilegalidad e ilegitimidad del secuestro (literal) de un presidente y su esposa en su propio país, en un operativo que además produjo la muerte de numerosas personas, genera un escenario de alta inestabilidad en el país agredido y peligroso antecedente en materia geopolítica, que habilitaría cualquier acto de violación de soberanía política, apropiación territorial o de recursos por parte de cualquier potencia con poderío económico y militar sobre países más débiles.
Resulta insoslayable señalar que el objetivo perseguido y declarado públicamente por el gobierno de Donald Trump, al llevar adelante lo que denominó pomposamente como “Operación Resolución Absoluta”, no es “restablecer un gobierno democrático en la República de Venezuela”, ni “la lucha contra el narcotráfico”, sino apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional… A cara descubierta.
"USÁ EL BIDET"
Porque un usuario creó una app para contar las veces que Milei se rasca el ano en público, la puso a funcionar en su visita a Carajo y reveló que el presidente tiene el culo muy sucio de manera literal.
Cuando el vecino pone cuarteto y le manda al karaoke (aulla) la reina miumiu se enloquece nivel se golpea contra las cosas, en lo que yo veo intentos de acabar con su vida, no le gusta la música popular y ella es rescatada de la calle, una desclazada mi gata
Este tigre se llama Maruay.
Lo encontraron deshidratado y con heridas profundas causadas por traficantes.
Hoy, después de ser rescatado en Thailand Wildlife Friends Foundation, juega cada día en la piscina con su balón.
La recuperación de un animal roto empieza así.