Señores, Dinorah Figuera simplemente es la vocera que va a transmitir lo que ya el departamento de Estado tiene decidido en Venezuela. Allí no hay negociación, allí no hay diálogo, allí no hay botellas de whisky como en las 19 mesas que sostuvieron con los falsos opositores por tantos años. Y ni los Chucky Brothers, ni el del Mazo, tienen voz ni voto en ese templete. Fin
Hoy Venezuela despide a la señora Carmen Teresa Navas.
No murió solo una madre; se apagó una mujer que convirtió el dolor en coraje y la desesperación en denuncia.
Durante meses buscó a su hijo Víctor Hugo; recorrió cárceles, tribunales y oficinas de un Estado que le respondió con silencio, humillación y mentira. Nunca dejó de exigir verdad. Nunca se rindió. Nunca dejó de luchar.
Carmen nos deja una lección inmensa de perseverancia y dignidad. Una mujer de más de 80 años enfrentó, sola y sin miedo, a todo un aparato de terror que quiso borrar a su hijo y quebrar a su familia. No pudieron.
Su voz se convirtió en la voz de miles de madres venezolanas que hoy buscan a sus hijos desaparecidos, presos, perseguidos o asesinados por el régimen criminal.
La muerte de Carmen Teresa no puede separarse del sufrimiento, la crueldad y la impunidad que marcaron los últimos meses de su vida. Venezuela tiene el deber moral de recordar su nombre y el de Víctor Hugo. Porque un país que olvida a sus víctimas corre el riesgo de acostumbrarse al horror.
A su familia, mi abrazo infinito, y las oraciones de una nación que los acompaña.
Y a nosotros, una obligación: que exista justicia, memoria y reparación. Y que nunca, jamás, se repita este horror.
Yo sinceramente no entiendo el odio que le tiene mucha gente a los gatos. No entiendo la razón. Los gatos son animales súper nobles, tranquilos, lo que hacen es comer y dormir, te mantienen tu casa libre de ratones, son muy limpios y son 0 ruidosos. Cómo odias algo así?
No me gusta admitirlo, pero tener estabilidad económica elimina el 99% del estrés. El dinero es una de las cosas más importantes de la vida y no deberíamos fingir que no lo es.