El sol del otoño parece que te abraza. Caminar un rato por la tarde mientras pisas hojas caídas te da felicidad. Una sensación que nunca te dará el villerísimo verano de jarras locas.
Algo que me descolocó de ser adulta es que cuando era adolescente me imaginaba que d grande la iba a tener más clara pero al día de hoy evidencio que estoy viviendo como puedo y todo es muy subjetivo así que no me persigo más