«Tengamos presente que después de la aprobación de Dios, lo más importante en la vida de un líder no es la posición que ocupa o el título que ostenta, sino la integridad de carácter con la que vive, la congruencia entre sus palabras y sus acciones».
@PastorMNunez
“Cuanto más alta es la colina, más fuerte es el viento: así, cuanto más elevada es la vida, más fuertes son las tentaciones del enemigo”.
— John Wycliffe
"La música es un vehículo que un «corazón adorador» usa para acercarse a Dios, pero la música no puede hacer de un «corazón no adorador» uno que adore."
~John MacArthur
"No importa cuán oscuro sea nuestro pasado; aunque sea negro como la medianoche, cuando la gracia de Dios alumbra nuestra alma, disipa toda oscuridad."
~Steven Lawson
Saber que le pertenecemos a Cristo nos llevará a vivir un día a la vez haciendo lo que nos ha llamado a hacer (glorificarlo y deleitarnos en Él) en el lugar donde estamos.
Lo que está ocurriendo en el mundo debe hacernos recordar qué hay cosas mucho más importantes que viajar, tener una vida cómoda y alcanzar logros efímeros.
Hay una eternidad en juego, y nosotros tenemos la Buena Noticia que el mundo necesita escuchar. Entreguemos la vida a ello.
#CoramDeo: Calvino comenta: «El Espíritu de Dios, los distribuye entre nosotros, a fin de que todos contribuyan al beneficio común. A nadie se los da todos, no sea que satisfecho con su porción, se separe de los demás y viva solo para sí mismo».
Lectura: 1 Corintios 12:8-11
“Si entendiéramos que Dios está más interesado en nuestro carácter que en nuestra comodidad, sufriríamos menos decepciones con respecto a Dios, y aceptaríamos con más mansedumbre las aflicciones y las privaciones materiales”.
— Sugel Michelén
Es mucho mas fácil leer y escribir libros que vivir lo que leemos y escribimos. Pero no vivimos en los libros, sino en este mundo. Y aquí nosotros somos los únicos libros que muchos leen. Cuando nos leen, ¿qué aprenden de nosotros?
“Porque no fue su espada la que conquistó la tierra, ni fue su brazo el que les dio la victoria: fue tu brazo, tu mano derecha; fue la luz de tu rostro, porque tú los amabas.”
Salmo 44:3