“Para nada, me estás dejando de piedra.”
Aunque quizá podía aprovecharse de él y obtener información del talismán, más allá de lo que le había sonsacado al demonio.
“Eso ya no lo sé, pero tengo una cosita que quizá hace que cambies de parecer~.”
Con eso entiendo que no eres bruja ni tienes nada que ver con nuestro mundo.
-Perdió algo de interés con ello, por eso su postura no le afectó ni un mínimo. Murmuró.-
Nah. No ser que tengas algo que pueda servirme con la magia.
Y NO lo está. Más o menos. Si Andrew estuviera cerca, probablemente ya le habría detenido.
Irá a buscar la ropa, total, no tiene nada que perder. A ver si no la echan por parecer una vagabunda...
Tiene un teléfono móvil robado. Puede llamar sin problema.
“¿Hola, hola?”
“Teniendo en cuenta que es de las pocas veces que veo algo así...”
Y mira que no era lo más raro a lo que se había enfrentado. Le miró de reojo y no tardó en adoptar una postura más coqueta.
“¡Ah, sí, gracias, gracias! ¿Te debo algún favor?”