Si las personas que amo me piden que me aleje de alguien con quien hayan tenido algún roce o problema, lo hago; dejo de seguirlas si es necesario. Eso no significa que adopte un odio irracional hacia esas personas ni que haga suyo un conflicto que no me pertenece. Simplemente, no me apetece compartir espacios con alguien junto a quien una persona importante para mí no se siente cómoda. No me importa si a otros les parece insano, inconcebible o una falta de criterio. Es simplemente mi forma de entender la lealtad: cuidar a quienes amo y mantener mi entorno como un lugar seguro para ellos y para mí.
no podés cagarte así en tu propia hija que se desvivió laburando por vos desde los 14, cuando nadie quería contratarla por ser tu hija, y aun así te defendió haciendo una canción sobre cómo te traicionaron y te robaron, para que ahora vengas vos a hacerle lo mismo a ella