Ya salí a tocar pasto y el pasto era sintético, las aves eran cámaras del gobierno, el viento veneno industrial producido por máquinas que comen humanos y el verano era una mentira, el infierno disfrazado de sonrisa. Prefiero recostarme en los pastizales digitales de Twitter.
Chicas no todas pueden tener la Dyson, el mismo marco de miu miu, las uñas pintadas igual, querer el mismo café con 29 términos raros en inglés, alguna tiene que tener que tener una personalidad no sacada de TikTok. Por favor.