Los españoles le dan la copa al Rey, nosotros se la damos a un almacenero de Sarandí devenido en utilero y talismán grupal. Así somos. Odiennos tranquilos.
Me encantan las conferencias de prensa de Scaloni que le llevan gente para emocionarlo onda “acá Héctor, compañero tuyo de sala de 3, te acordás cuando me prestaste el crayón verde”.