Escuchar música que amabas a los 15 años es una forma de autocuidado. No es nostalgia. Es reconexión. El cerebro recuerda cómo se sentía ser tú en ese momento. Y a veces, para avanzar, necesitas recordar quién fuiste cuando soñabas sin límites.
me gusta la teoría de que, después de cada persona que te rompe un poco, la vida se encarga de cruzarte con alguien que te recuerda por qué nunca debiste dejar de creer.