Envejecer bien no es verte joven. Es abrir un frasco sin pedirle ayuda a nadie. Levantarte de una silla sin usar las manos. Subir escaleras sin que se te vaya el aire. Bailar en la boda de tus hijos. Tirarte al suelo a jugar con tus nietos y levantarte solo. Eso no se compra. Se entrena.
Mandar un mensaje a alguien que quieres puede cambiar el día de los dos.
Cuando lees un mensaje de alguien que te importa, el cerebro libera dopamina y oxitocina. Eso baja el estrés del cuerpo y mejora el ánimo. A la otra persona le pasa lo mismo.
A veces un simple pensé en ti hace que el día se sienta diferente. Escríbele a alguien que quieres hoy.
Extrañar a alguien no es solo un sentimiento. El cuerpo también lo nota.
Escuchar una voz familiar reduce el cortisol y calma el sistema nervioso.
Una llamada no acorta los kilómetros. Pero puede bajar la ansiedad en minutos.
A veces marcar no es solo para platicar. Es para recordarle a dos cuerpos que no están solos.
#21Feb Nunca renunció a sus raíces.
Nunca hizo música por MODA. Nunca se dejó presionar.
Defendió su género y GANÓ!
Haciendo música de verdad.
Dios te bendiga @williecolon EJEMPLO!
El verdadero lujo no es verse bien. Es que tu cuerpo haga su trabajo.
Que se mueva cuando lo necesitas.
Que respire bien cuando lo exiges.
Que duerma profundo sin ayudas.
Y que te sostenga el día completo.
Eso es salud. Un lujo que no se compra, se construye.