al final lo único que nos salva es convencernos de que nada se pierde del todo; ayer escuché a una persona hacer la misma referencia que solía hacer otra y por un momento sonreí porque mirá donde te vengo a encontrar
Lo valgo todo. El tiempo, la energía, el esfuerzo, el amor. Lo valgo y no lo tengo que justificar. Lo valgo hoy, lo valía ayer y lo voy a valer siempre.
«ahora sé que te querré hasta el final, en contra de todo dolor» le escribió en una carta camus a maría casares para que setenta y cuatro años más tarde yo espere el mismo mensaje
inconfesable la cantidad de veces en las que solo hoy quise ir a contarle algo, debe ser de las peores torturas lo omnipresente que se vuelve alguien cuando no está más