Hoy fue una noche más, y siento que vendrán muchas como esta. Sigo esperando ese mensaje. Abro mi buzón una y otra vez, por la misma vía por la que hablábamos a diario, y lo único que encuentro es el mismo vacío de siempre.
Mientras tanto imagino lo que diría. ->
Imagino cómo se me iluminaría el rostro, cómo no podría evitar las lágrimas de alegría. Es una imagen hermosa, y duele precisamente por eso: la miro con el buzón vacío frente a mí.
Soy alguien que se niega a soltar algo que fue sublime, pero efímero. Y aun así, hoy me levanté, ->
A todos mis contactos que pasan por alguna crisis circunstancial, depresión, que han tocado fondo, sepan que un error no los define y la situación adversa es una nueva oportunidad, aquí tienen a alguien que los puede escuchar, no están solos.