A los que critican la designación Paola Holguín como MinCultura:
Les molesta que llegó a esa cartera alguien que no es afín al marxismo que han esparcido por años en escenarios artísticos.
Eso sí, ojalá que Paola resuelva lo que hay que hacer, y luego fusionen ese Ministerio.
UFFFFF LA SACARON DEL ESTADIO
Mis amigos de @Fvckmamerto se tiran esta joya cinematográfica para describir como el tigre salvó a Colombia.
Me encanta ese final , allá deben terminar todas esas ratas Petristas .
Daniel Briceño busca ponerle límites al predial, premiar a los conductores buenos con descuentos en el SOAT, quitarle el 4x1000 a transacciones entre el mismo titular, extender lo colegios en concesión por todo el país, entre otros.
https://t.co/Z9KoRi4ise
No @MJDuzan, en lo absoluto, @PaolaHolguin es una mujer con formación profesional en comunicación y periodismo, además y un par de magisters que complementan su perfil para dar la batalla cultural como nunca.
El problema que ustedes le ven es que vamos a empezar a derribar sus narrativas y a dar resultados que impactarán la sociedad colombiana en forma tan poderosa y positiva que van a perder relevancia y espacios que creen de propiedad exclusiva de la izquierda.
¡Liberaremos la cultura de la ideología!
Lamentablemente no alcanzo a responder uno a uno tantos mensajes por la reciente designación como Ministra de Cultura, agradezco desde el fondo de mi corazón la infinita generosidad de todos.
Doy gracias a Dios y al señor Presidente por el gran honor y enorme reto, de trabajar para un sector clave en la Patria Milagro.
A mis compatriotas les prometo todo el esfuerzo, la disciplina y el compromiso.
Firmes por la cultura, firmes por los artistas, firmes por la Patria 🇨🇴
Ana Corina Sosa es Ing. Industrial de la Universidad de Michigan y Master en Business Administration en Harvard BS. Es CEO de Tecnología Seguridad y Estrategia en la Alemana Celonis en Nueva York. Habla inglés,francés y alemán técnico empresarial...Otras sólo lavan...y no es ropa
La batalla cultural.
Paola Holguín acaba de ser nombrada ministra de Cultura. No porque su trayectoria haya estado dedicada a administrar museos y organizar festivales, sino porque el desafío que tiene por delante es esencialmente político. No la nombraron para gestionar la cultura como una dependencia burocrática, sino para librar la batalla cultural.
¿Y qué es la batalla cultural? La política no empieza el día de las elecciones. Antes de que una persona vote, ya tiene una idea sobre lo que considera bueno, justo, moderno, legítimo o aceptable. Esas ideas se forman en las universidades, los medios, el cine, la televisión, los libros, los museos, los monumentos y los programas escolares. La batalla cultural es la disputa por ese sentido común.
Quien define las palabras, interpreta el pasado, escoge los héroes y decide qué opiniones son respetables termina delimitando el terreno sobre el cual se desarrolla la política. Si una corriente logra apropiarse de conceptos como la paz, los derechos humanos, el medioambiente, la diversidad o la cultura, sus adversarios ya no aparecen como personas que proponen otros caminos, sino como enemigos de esas causas.
La izquierda entendió esto hace décadas. Comprendió que el poder no se ejerce únicamente desde la Presidencia o el Congreso, sino también desde las instituciones que deciden qué relatos reciben reconocimiento, prestigio y financiación. Con el tiempo, una sensibilidad ideológica particular terminó presentándose no como una visión de la cultura, sino como la cultura misma.
Colombia también está hecha de patriotismo, familia, religión, autoridad, mérito, empresa, tradición y pertenencia regional. Esos valores forman parte de la vida de millones de personas y tienen derecho a aparecer en el arte y en la conversación pública sin ser tratados automáticamente como expresiones de atraso.
También es necesario recuperar una relación más sana con nuestra historia. Una nación puede reconocer sus injusticias sin despreciarse. Puede honrar a sus víctimas sin borrar a sus héroes. Puede valorar sus raíces indígenas y africanas sin negar la herencia hispánica. Puede celebrar la diversidad sin destruir todo vínculo común.
Paola Holguín tiene el perfil político para entender esa disputa. Su tarea no será administrar museos, sino impedir que el Estado siga premiando una sola manera de pensar. Su verdadera misión será recuperar el pluralismo cultural.
Decir que me ENCANTA el nombramiento de @PaolaHolguin como Ministra de Cultura no es suficiente. Me fascina!!!!
Por fin llega a esta cartera alguien que entiende el significado de la batalla cultural, y que está dispuesta a darla.
Espectacular.
Carlos Quintero debe salir del CNE.
Desde su ingreso al Consejo Nacional Electoral, el general Carlos Quintero ha sido una pieza clave de la estructura que controló y operó el sistema electoral al servicio del régimen. Su ascenso, desde militar activo hasta rector del CNE, estuvo respaldado por el chavismo, que lo promovió y protegió durante años.
Ahora que comienzan las mesas técnicas para la conformación de un nuevo CNE, su permanencia es incompatible con cualquier intento de recuperar la confianza en el árbitro electoral. No puede hablarse de renovación mientras quienes formaron parte del sistema anterior sigan ocupando posiciones de poder.
Ya empezaron a llorar por @PaolaHolguin por su nombramiento como ministra en @mincultura
Se está confundiendo experiencia sectorial con competencia para ejercer un cargo. Hay cargos donde el conocimiento técnico es irremplazable: nadie nombraría Secretario Jurídico a un ingeniero o Ministro de Hacienda a alguien que no entienda de economía. Bueno, Petro sí lo haría y nos consta. Pero también existen ministerios donde la principal función del ministro es dirigir, coordinar, fijar prioridades y liderar un equipo de expertos. Para esos cargos, las competencias de liderazgo, gestión y articulación pueden ser tan importantes como haber hecho carrera en ese sector. La experiencia específica suma, pero no siempre es el único criterio ni el determinante.
Dejo esta precisión para que la compartan y mitiguemos esa campaña para objetar cada decisión de @ABDELAESPRIELLA .