Ustedes en la ciudad están sintiendo los más fuertes, acá estamos sintiendo todo. Dejen de hacer chistes que no da risa. Hay gente que lo perdió todo awe… y también habemos otros que estamos afuera de la casa porque no ha parado de temblar 😭
📍Los Santos
Detrás de cada sismo sentido, hay familias asustadas, personas vulnerables y comunidades que necesitan apoyo. Convertir ese momento en una discusión sobre qué país tiene mejores ingenieros es perder de vista lo esencial: la seguridad de las personas está por encima de cualquier bandera.
Un terremoto no debería ser una olimpiada de ingenieros. Que no se caiga un rascacielos no es una medalla para un país; es una vida que no se perdió. La ingeniería se demuestra protegiendo personas, no alimentando nacionalismos. Es lo que creo.
Es muy triste que, después del terremoto de Panamá, algunos estén más interesados en demostrar qué país tiene mejores ingenieros que en agradecer que tantas personas estén a salvo. La vida humana no tiene nacionalidad, señores. El verdadero triunfo no es demostrar cuáles ingenieros son mejores. Es que las familias puedan volver a casa, abrazar a los suyos y seguir viviendo. La vida no tiene bandera. La solidaridad tampoco debería tener fronteras.
Vacaciones de verano en Galicia
Desconozco autor
La gente cuando piensa en vacaciones de verano se imagina el Caribe: sol, palmeras, mojitos, calorcito, agua templada y una hamaca.
Pues muy bien.
Luego vienes a Galicia y descubres el Caribe celta, donde las palmeras existen, sí… pero están agarradas al suelo con depresión, porque el nordés les pega unas bofetadas que parecen ventiladores industriales puestos por el demonio.
Aquí no vienes a ponerte moreno.
Aquí vienes a negociar con la meteorología.
Porque en Galicia el verano no es una estación. Es un rumor.
Un día aparece el sol y todo el mundo se vuelve loco.
—¡Salió el sol! ¡Rápido! ¡A la playa! ¡Cancela la boda, deja al niño en casa de la abuela y arranca el coche!
Porque aquí un día de sol no se disfruta. Se caza.
Tú ves un rayo de sol entrando por la ventana y reaccionas como si hubieras visto al Espíritu Santo bajando por la persiana.
—¡María, mete la tortilla en el táper! ¡Niño, ponte el bañador! ¡Abuelo, no preguntes, sube al coche!
Y sales hacia la playa con la ilusión de Benidorm.
Pero claro, esto es Galicia.
Llegas a la playa, extiendes la toalla, te quitas la camiseta, te pones crema… y en ese momento el cielo dice:
—Qué bonito todo. Sería una pena… que entrara una niebla de Mordor.
Y de repente no ves ni al de al lado.
En Galicia tú no pierdes a los niños en la playa porque se vayan lejos. Los pierdes porque aparece una bruma que parece un capítulo de misterio sin presupuesto.
—¡Kevin!
—¡Papá!
—¿Dónde estás?
—¡A dos metros!
—¡No te veo!
—¡Yo tampoco!
Y encima siempre hay un gallego tranquilo diciendo:
—Esto abre ahora.
¡Esto no abre ahora, Manolo! ¡Esto parece Silent Hill con gaviotas!
Y luego está el agua.
El Atlántico gallego.
Eso no es mar.
Eso es una terapia de choque sin consentimiento.
Tú no entras al agua. Tú te presentas voluntario a un experimento.
Metes un pie y tu cuerpo manda un email urgente al cerebro:
“Estimado usuario: se ha detectado una temperatura incompatible con la vida. Procedemos a encogerlo todo.”
En Málaga te metes en el mar y dices:
—Qué gustito.
En Galicia te metes y dices:
—¡Madre de Dios, perdóname por todo!
El agua gallega no refresca. Te borra pecados.
Sales de allí más puro, más blanco y con la voz dos tonos más alta.
Y siempre está el típico gallego metido hasta el cuello diciendo:
—Está buenísima.
¡Claro que está buenísima! ¡Para conservar merluza hasta 2037!
Ese señor no es humano. Ese señor es percebe con DNI.
Pero lo mejor es que, después de congelarte como una croqueta, sales del agua y dices:
—Qué maravilla.
Porque Galicia tiene ese veneno.
Te maltrata con cariño.
Te empapa, te congela, te despeina, te mete arena hasta en el alma… y tú vas y te enamoras.
Porque Galicia es tóxica, pero con marisco.
Y hablando de marisco: aquí la dieta de verano no existe.
En Galicia tú llegas diciendo:
—Voy a cuidarme.
Ja.
JA.
A los tres días tienes el colesterol levantando bandera blanca y el estómago mandando cartas de agradecimiento al Parlamento gallego.
Porque aquí no se come. Aquí se rinde homenaje a la vida.
Empanada, pulpo, churrasco, lacón, pimientos de Padrón, navajas, mejillones, tortilla, pan de Cea, queso, filloas, tarta de Santiago…
¡Y todo “para picar”!
En Galicia te dicen:
—Vamos a tomar algo ligero.
Y aparece una mesa que parece el inventario de un barco mercante.
—Un poco de pulpo, una empanadita, unos calamares, unas zamburiñas, unos pimientos, una tortilla, unas croquetas, un choricito…
¿Ligero?
¡Ligero es el aire, señora! ¡Esto es un secuestro gastronómico!
Y los pimientos de Padrón son el casino nacional.
“Unos pican y otros no.”
Eso no es comida. Eso es jugarte la dignidad delante de tu familia.
Coges uno con seguridad.
—Bah, yo aguanto bien el picante.
Muerdes.
Y en medio segundo estás viendo a Rosalía de Castro montada en un dragón.
Empiezas a sudar por zonas del cuerpo que no sabías que tenían poros.
—¿Pica?
—No, no… está rico.
Mentira.
Estás muriendo por dentro…
Galicia
@yoxi03673 Y hay mujeres que se quieren tan poquito que sólo se maquillan, se arreglan el cabello y se perfuman para ver a un hombre? 🤣
O soy la única loca que se maquilla, se arregla el cabello y se perfuma todos los días por gusto propio? Salga o no salga con algún hombre 💅🏼
Entonces, mejor no caminemos por Caracas. Si el tema es el miedo a la delincuencia, también deberíamos aclarar en el post que Caracas es una ciudad peligrosa. Lamentablemente, Venezuela se ha vuelto insegura. Sin embargo, eso no ha hecho que la gente se encierre en casa: cada vez que voy, veo a más personas recuperando los espacios públicos.
@isaescorihuela Y hay mujeres que se quieren tan poquito que sólo se maquillan, se arreglan el cabello y se perfuman para ver a un hombre? 🤣
O soy la única loca que se maquilla, se arregla el cabello y se perfuma todos los días por gusto propio? Salga o no salga con algún hombre 💅🏼
Puedo hacer una lista enorme de las consecuencias negativas para EEUU si Venezuela se convierte en el estado 51.
Iniciando porque sumaríamos más o menos entre 38 y 40 representantes y 2 senadores al Congreso, creándoles un desequilibrio político interno.
Pasando por el costo de reconstrucción, la deuda externa venezolana y los pasivos de PDVSA.
Y terminando en quizás lo de menor costo para ellos, el impacto social y migratorio.
Ni ellos mismos permitirían a Venezuela como su estado 51.
Así que relax. Eso jamás pasará.
🧘🏻♀️
“Me encuentro en Lima para asistir a la toma de posesión presidencial de Keiko Fujimori. Es inevitable comparar ambas realidades. En el Perú, la diferencia entre los candidatos fue de apenas un pocos puntos porcentuales; sin embargo, las instituciones funcionan y se respeta la voluntad soberana del pueblo peruano.
Qué doloroso contraste con Venezuela, donde una mayoría abrumadora del 70% sigue viendo su voto secuestrado por una dictadura ante la complicidad de factores internacionales llamados a cooperar para hacerla valer.
A pesar de todo, la ruta de Venezuela sigue siendo pacífica hacia una elección presidencial.
La gesta del 28J es una lección imborrable para la historia: el deseo de libertad de un pueblo no se puede borrar con fraudes.
¡Prohibido olvidar el mandato del 28 de julio!
https://t.co/ijodw6eoKy
Interesante! La agenda de la reunión (crimen organizado, seguridad fronteriza, cooperación con Defensa y la Antidrogas) no tiene nada que ver con reconstrucción, ayuda humanitaria o atención a damnificados. Tras un terremoto devastador, me pregunto por qué el foco diplomático de esa semana fue seguridad y no emergencia.
Y ojo!!! La cooperación en seguridad no es incompatible con la reconstrucción, entiendo que pueden ser procesos paralelos, no sustitutos, pero duele leer esto a 1 mes de la tragedia. Quizás soy muy intolerante a la estupidez.
Entre tanto ruido, qué bonito cuando la vida decide hablarme bajito, y traer una noticia que me cambia el día, el mes, el año y la vida.
Qué bonito es descubrir que, incluso en medio del caos de estos dos meses (que espero terminen pronto), la vida todavía encuentra la forma de hacerme sonreír.
Y vaya falta que me hacía ☀️