Las desgracias suceden pero las negligencias se evitan:
Tenía 25 años.
No murió por azar.
Murió porque alguien no hizo lo que debía.
Nos dicen que fue un accidente, como si esa palabra pudiera lavar culpas. Como si “accidente” significara inevitable, imprevisible, mala suerte. Pero no lo fue. Fue la consecuencia directa de una negligencia conocida, repetida y tolerada. Equinos sueltos. Animales grandes, visibles, letales a cierta velocidad. Animales que no deberían estar en una carretera. Nunca.
Las desgracias ocurren, sí.
Pero la negligencia se permite.
Y cuando se permite, mata.
Mi hija no perdió la vida por un capricho del destino, sino por la indiferencia humana, por la cadena de “no pasa nada”, de “ya se verá”, de “siempre ha sido así”. Murió porque alguien no cerró una puerta, no revisó un cercado, no denunció, no sancionó, no actuó. Murió porque la irresponsabilidad suele salir barata… hasta que deja cadáveres.
¿Quién responde ahora?
¿Quién le explica a una madre y a un padre que su hija ya no volverá porque nadie quiso hacerse cargo antes?
¿Quién asume que esta muerte era evitable?
No fue un accidente.
Fue un fracaso colectivo.
De propietarios irresponsables.
De autoridades que miran hacia otro lado.
De sistemas que reaccionan solo cuando ya es demasiado tarde.
A mi hija no la devuelve ningún informe, ningún pésame oficial, ninguna frase vacía. Pero su muerte exige algo: memoria, responsabilidad y consecuencias. Porque si no se señala la negligencia, se normaliza. Y si se normaliza, se repite.
Y la próxima vez, será otro nombre.
Otra familia rota.
Otra vida joven segada por la misma desidia.
No, no fue mala suerte.
Fue negligencia.
Y la negligencia también mata.
Cómo andaluz que emigró fuera de nuestra tierra buscando una vida mejor ante los problemas crónicos de Andalucía, sabemos la cantidad de jóvenes andaluces que van en estos trenes buscando esperanzas, ilusiones y reencuentros. Me duele en el alma ver estas imágenes.
El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres en España. Pero es también uno de los que más supervivencia tiene.
Apostemos por la investigación y el diagnóstico temprano, en un cáncer que los hombres también pueden sufrir.
#DiaMundialdelCancerdeMama
Si el Ayuntamiento de Bonares hubiera actuado según la ley al igual que la delegación de agricultura de la @AndaluciaJunta hoy mi hija estaría con nosotros.
Más de una década de denuncias continuadas por dejar los equinos sueltos y un accidente previo al de mi hija no fue suficiente para que se le requieran los equinos y le cerraran la explotación ganadera al Cipri.
Y lo más doloroso es que en los plenos del @AytoBonares llevaban tiempo advirtiendo al alcalde que más pronto o más tarde iba a ocurrir una desgracia.
El informe de la fiscalía es demoledor y me preguntó ¿ Cómo se puede actuar más de una década de esta manera con total impunidad ? . ¿ Dónde estaban el alcalde de Bonares y la Delegación de Agricultura?.
La presunta dejación de funciones tendrá que ser resuelta por su señoría.
Os pido de todo corazón que lo compartáis.
La Fiscalía pide la pena máxima por homicidio imprudente para el responsable del accidente que mató a la hija de José Antonio Cabrera.
El escrito de acusación del Ministerio Público subraya la «absoluta dejadez y extrema despreocupación» del acusado en la custodia de los animales que se cruzaron en la carretera.
Os ruego leáis íntegramente el artículo para que lo comprobéis con pelos y señales.
Leo la noticia de que han rescatado a una persona viva en un coche después de tres días y pienso en lo absolutamente desolador que es la cantidad de gente que estos días está o habrá estado atrapada a la espera de que llegue un ayuda que su gobierno no está movilizando