Amo el verano por mil cosas pero sin dudarlo ni un instante lo amo porque paso mucho tiempo con gente que quiero (y no hay nada más valioso en el mundo que eso).
Si tardas en irte de un lugar, es porque eres una persona que cree en los cambios, pero, un día, simplemente la paciencia se acaba y sin decir nada te vas. Y sí, una vez que te cansas no vuelves más, porque lo das todo antes de abandonar.
El otro día en la autoescuela me preguntaron que qué haría si en medio de un viaje se me fundiese un faro delantero, contesté que llamar a mi padre y parece ser que para la DGT esa no es una respuesta correcta 🤷🏻♀️