En el fondo todas las personas queremos sentirnos queridas, valoradas, respetadas y que somos importantes en la vida de alguien. Por mucho que se venda la independencia emocional como el gran objetivo, sencillamente no es posible no necesitar afecto. Sentirse amado es una necesidad básica.
Hace 11 años viví los estudios como si fuera el fin del mundo, con lágrimas y con poca confianza en mi. Ahora me siento en frente con adolescentes que pasan por estos momentos duros, y puedo decir que soy yo quien les recuerda que pueden hacerlo y lograr muchas cosas 🫂
La autoexigencia es una trampa mortal, porque te puede hacer cada vez mejor pero el precio a pagar es que nunca te parecerá suficiente. Nunca llegarás a disfrutar realmente del proceso. Ni del resultado. A veces es mejor abrazar la mediocridad que pasar la vida machacándote por no ser lo suficientemente perfecto en lo que sea que haces.
La terapia no es solo hablar
Hay una imagen muy extendida de lo que ocurre en terapia. Una persona en un sofá contando cosas, un profesional escuchando y asintiendo, y al final de la sesión un silencio reflexivo que de alguna manera lo mejora todo.
Me gusta la gente agradecida, la gente que no se olvida de aquellos que le ayudaron en los malos momentos, la gente que cuando avanza no desprecia lo que tenía cuando estaba abajo. Uno de los mejores valores que puede tener una persona es no olvidar de donde viene.
Piensa que cuando actúas desde el amor, nadie puede quitarte nada. Las veces que ayudaste, diste, regalaste o hiciste algo desde el corazón, todo se queda contigo. Eres el amor que das y nadie puede cambiarlo.
Vivimos en un mundo cada vez más enfermo, rodeados de injusticia, estrés, presión, ausencia de futuro, comparación, estándares inalcanzables, bombardeo de mensajes en redes que te hacen sentir fracasado. Pero si una persona desarrolla depresión o ansiedad, se le hace creer que la enferma es ella. Los problemas psicológicos son una respuesta lógica a un mundo fallido.
Lo que la gente cree que es una relación:
Amor, atardeceres, sexo, fotos bonitas,Netflix
Lo que es en realidad:
Ceder, hablar cuando es incómodo, CAMBIAR, sostener al otro cuando se cae, modificar hábitos que creías inamovibles, tener conversaciones que dan miedo, perder por épocas el deseo, aprender el idioma del otro, sacar tiempo para compartir, darle su lugar por encima de todas las personas, ajustar sueños… y elegirle de nuevo cada día para evolucionar juntos.
La vida no avisa.
No llama antes de cambiarlo todo ni espera a que estés preparado.
Por eso duele cuando se va tan rápido y parece tan injusta.
Por eso hay que vivir los momentos como si fueran únicos,
porque lo son.
No guardar abrazos para mañana,
no enfadarse por tonterías que no importarán dentro de un rato,
no perder tiempo en silencios que podrían ser palabras.
Di gracias más veces de las que crees necesarias.
Perdona antes de que el orgullo te quite lo que sí importa.
Y, sobre todo, perdónate tú,
que bastante dura es ya la vida como para pelearte también contigo.
Porque al final,
lo único justo que tiene la vida
es que los momentos que se disfrutan de verdad
son los que se quedan para siempre.
Llega la edad en la que te das cuentas que :
-El alcohol no vale la pena.
-Hacer ejercicio es terapia.
-Dormir es riqueza.
-La salud es libertad.
Bendiciones.
«Estamos solos: nacemos solos, morimos solos y, algún día, miraremos atrás en nuestras vidas y veremos que, pese a la compañía que tuvimos, estuvimos solos todo el tiempo. Por eso es tan importante el respeto hacia uno mismo.»
Hunter S. Thompson
📷Francesc Català-Roca