a la felicidad eterna de la gloria; y al presente consiga de su Divina Majestad lo que, en esta Novena, por vuestra intercesión, especialmente le pido: que así, Señora, os lo suplico humildemente.
Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, etc.
DÍA 8:
¡Oh! Virgen del Carmen, María Santísima, que ofrecisteis vuestra especial asistencia en la hora de la muerte a los que devotamente visten vuestro Santo Escapulario, para que logren por medio de la verdadera penitencia salir de esta vida en gracia de Dios, y librarse de las
penas del infierno. Ruego Señora, me asistas, ampares y consueles en la hora de mi muerte y me alcances verdadera y perfecta penitencia y contrición de todos mis pecados, encendido amor de Dios y deseo de verle y gozarle, para que mi alma no se pierda ni condene, sino vaya segura
Día 14
Madre mía del Carmen, yo te contemplo y saludo en la atrayente figura de la humilde y caritativa Rut. Confesándote esclava del Señor, fuiste exaltada a la dignidad incomparable de Madre suya. Usa siempre de tu gran misericordia en favor de los
bendito Hijo Jesús lo que, en esta Novena, por vuestra intercesión, especialmente le pido; que así, Señora, os lo suplico humildemente.
Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, etc.
DÍA 7:
¡Oh! Virgen del Carmen, María Santísima, que disteis en vuestro Santo Escapulario a los que devotamente le visten un firmísimo escudo para defenderse de todos los peligros de este mundo y de las asechanzas del demonio, acreditando esta verdad con tantos y tan singulares
milagros. Ruego Señora, me sea poderosa defensa en esta mortal vida, para que en todas las tribulaciones y riesgos encuentre la seguridad, y en las tentaciones salga con victoria, logrando siempre vuestra especial asistencia para conseguirlo; y al presente me alcancéis de vuestro
Día 13
Madre mía del Carmen, yo te contemplo irradiando pureza a Ti, incomparable más amante de la castidad que la casta Susana. Eres la «Madre castísima que, con la blancura de tu capa carmelitana nos recuerdas el deber de ser castos y puros según nuestro propio estado. Ayúdame
hijos predilectos, los carmelitas, y, entre sus obligadas alabanzas, llegue a Ti la de este tu siervo que pide la gracia de amarte por toda la eternidad. Amén.
Día 12
Madre mía del Carmen, yo te saludo como graciosa Sunamitis de la Ley de Gracia. Llámente bienaventurada todas las generaciones por las gracias con que te adornó el Altísimo, especialmente por la singular prerrogativa de tu fecundidad virginal. Alábente por ello tus
presente consiga lo que, en esta Novena, por vuestra intercesión, especialmente le pido: que así, Señora, lo suplico humildemente.
Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, etc.
DÍA 5:
¡Oh! Virgen del Carmen, María Santísima, que para defender a los carmelitas vuestros hijos, cuando se intentaba extinguir la Sagrada Religión del Carmen, mostrando el singular amor con que los amparaste, mandaste al Sumo Pontífice Honorio I I I los recibiese benignamente y
confirmase su Instituto, dándole por señal de que ésta era vuestra voluntad y la de vuestro Divino Hijo Jesús. Ruego, Señora, me defiendas de todos mis enemigos de alma y cuerpo para que con quietud y paz me emplee siempre fervoroso en el servicio de Dios y tuyo; y al
Día 11
Madre mía del Carmen, yo te contemplo en la figura de la prudente Abigail. Como ella a David, Tú aplacas la ira del Señor cuando intercedes por el pecador. Te bendigo por las incontables conversiones de pecadores obradas por la protección de tu Santo
Los días avanzan y las actividades en honor a nuestra Madre del Carmen continúan, este fin de semana cultural.
Sábado 11 alegre feria patronal, iniciando con la Santa Misa 10:30 hrs
Al termino rezo del santo rosario y meditación del quinto día de novena no hay misa en la tarde
DÍA 4:
¡Oh! Virgen del Carmen, María
Santísima, que, para mostrar vuestro especial amor a los carmelitas, les
honraste con el dulce nombre de hijos y hermanos vuestros, alentando con este singular favor su confianza para buscar en Ti, como en amorosa Madre,
vuestro, que mi nombre sea inscrito en el libro de la predestinación con los de los hijos de Dios y hermanos de mi Señor Jesucristo; y al presente consiga lo que, en esta Novena, por vuestra intercesión, especialmente le pido: que así,