Ojo con esto; Estados Unidos ubica al “terrorismo político de extrema izquierda” como objetivo dentro de su agenda internacional de seguridad.
La advertencia ya está hecha.
Esto ya es el colmo, Monreal no denucnia a Marina del Pilar por sus nexos con el narcotráfico o por entregar información confidencial al FBI, denuncia que haya sido grabada, al igual que Pío López Obrador, cometiendo un delito.
El embajador Johnson 🇺🇸 lanza mensaje tras la designación del Cártel de Juárez y Los Viagras como organizaciones terroristas:
"Quienes colaboren con cualquier cártel, rendirán cuentas"
🚨 Tras el asesinato del periodista Josué Martínez, circuló un video en el que responsabilizó al alcalde de San Martín Texmelucan, Juan Manuel Alonso, de haberlo amenazado.
La investidura no es para el ministro, es para el Poder Judicial. ⚖️
El protocolo exige traje oscuro, formal y sobrio para proyectar imparcialidad, estabilidad y distancia institucional.
TarHugo Aguilar llegó con camisa sin fajar, pantalones informales y saco que le queda grande. Esta facha no es de indígenas, ¡¡es de nacos!!
Esa facha no es casualidad, es el símbolo de lo más bajo que ha llegado al poder: un hombre que confunde la Corte con su casa y la justicia con comodidad.
La ropa habla, y hoy la justicia mexicana lo refleja: se ve descuidada, menospreciada y rendida.
Si la detención del ex gobernador PANísta de Baja California Ernesto Ruffo Appel no es una cortina de humo para desviar la atención de Marina del Pilar, por qué no han detenido a Adán Augusto López, Mario Delgado, Andy López Beltrán y al patrón AMLO, acusados de Huachicol Fiscal?
Presidenta, deje de inventarse términos para engañar a los mexicanos. El tren se descarriló y deben asumir su responsabilidad.
Deberían cerrar las vías hasta que haya un peritaje internacional independiente. Dejen de poner en riesgo la vida de los maquinistas y operadores.
Que no desvíen la atención. Lo grave no es quién filtró los audios, sino que la gobernadora Marina del Pilar ofrezca información a supuestos intermediarios de agencias de EE. UU. Nadie hace eso si no tiene cola que le pisen. @Adela_Micha@LaSagaOficial
🚨 Quitan vehículos a ciudadanos para entregarlos a funcionarios en Oaxaca
El gobernador Salomón Jara reconoció que solicitaba a la Fiscalía estatal entregar a autoridades municipales vehículos asegurados o decomisados, bajo el argumento de que los ayuntamientos no tenían recursos para comprar unidades.
La práctica quedó expuesta cuando un ciudadano rastreó por GPS su automóvil, asegurado tras un presunto robo. Lo encontró repintado y en poder del comisionado municipal de Mazatlán Villa de Flores, quien presentó un documento de depositaría expedido por la Fiscalía.
Tras el escándalo, la dependencia admitió que en 2023 había 60 vehículos asignados mediante ese esquema. Hasta julio de 2026, 22 seguían en manos de autoridades municipales.
Jara anunció la cancelación de las asignaciones, la recuperación de las unidades y la creación del “Instituto Oaxaqueño para Devolver al Pueblo lo Robado”.
La pregunta es inevitable: ¿qué ocurre cuando es el propio gobierno quien despoja a los ciudadanos?
Información @Juan_OrtizMX
Ernestina Godoy está en capilla en la Corte Interamericana de Derechos Humanos por la ilegal detención y encarcelamiento de @AleCuevasMoran por un presunto delito que ni siquiera existe en el Código Penal.
Ahora detiene a @RuffoAppel por consigna.
Les urge distraer la atención de los narcopolíticos de Morena.
🔴Felipe Calderón afirmó en Madrid que México enfrenta un problema “parecido al de Venezuela” y advirtió que el país “va en la misma vía”.
El expresidente criticó la reforma al Poder Judicial y sostuvo que la elección popular de jueces y magistrados permitió el ingreso de abogados “leales al Gobierno”, incluidos, según afirmó, abogados de narcotraficantes.
Calderón cuestionó quién protegerá los derechos de los ciudadanos si, bajo este modelo, “nunca se le podrá ganar un juicio al Gobierno”.
Leo que hay cuarenta militares cuidando al expresidente López Obrador. No sé si el número es cierto. Sé que el expresidente no puede cuidarse solo y que, siendo presidente, decidió que el gobierno no pagara la protección de los expresidentes de México.
🚨#Exclusiva | Julián LeBarón descarta la vía independiente y se suma a Somos México para buscar la gubernatura de Chihuahua en 2027
“Los mexicanos odian a los políticos con justa y buena razón (...) pero no hay nada sagrado en un independiente, un independiente puede ser tan corrupto y malo como alguien que llega por un partido político”.
#AzucenaxFórmula
Aśí la 'lógica' morenista.
- Marina del Pilar ofrece dar información confidencial a una persona que dice no conocer.
- Después, saluda con gran familiaridad a ese personaje que no conoce y le acepta una propuesta para verlo en Panamá.
Pero niega ser sapA de los gringos.
Somos MX respalda a Julián LeBarón para candidatura en Chihuahua; asegura tener apoyo de comunidades tarahumara y menonita https://t.co/pmmgmm0U6Q vía @El_Universal_Mx
🔴 Lemus reclama falta de recursos federales para obras hídricas en Jalisco, pero descarta confrontación con Sheinbaum
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, señaló que el Gobierno Federal no ha destinado recursos para nuevos proyectos de infraestructura hídrica en la entidad, aunque dejó claro que no buscará un enfrentamiento con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Explicó que el Plan Hídrico estatal contempla medidas inmediatas para enfrentar el abasto de agua, como el uso de pipas, la instalación de plantas potabilizadoras y el fortalecimiento de la distribución. Sin embargo, advirtió que las obras de largo plazo, entre ellas el nuevo acueducto Chapala–Guadalajara y la ampliación de la Planta Potabilizadora No. 1, requieren una inversión cercana a los 17 mil millones de pesos.
Pese al reclamo por la falta de apoyo económico federal, Lemus aseguró que mantendrá la coordinación institucional con la Federación y adelantó que la próxima semana iniciarán las obras del bypass de La Calera, una de las acciones estratégicas para mejorar el suministro de agua en la zona metropolitana.
🗞️ Usi Toledo | @Radio_Formula
Scherer fue director del rotativo cuando ocurrió la matanza de estudiantes en 1968 y así respaldó la narrativa oficial: exculpar a los jóvenes y perseguir a sus supuestos instigadores, extranjeros o priistas que habían reprobado la cerrazón del partido a la democracia. Las ediciones del domingo 6 y lunes 7 de octubre son aplastantes.
La primera portada ocupa todo el tema, exceptuando los preparativos de las olimpiadas. En el cintillo superior “Lázaro Cárdenas habla de intromisión extranjera” y sus dichos destacan en medio de la edición. La parte izquierda resalta el despliegue de fuerza de la Policía Judicial Federal y abajo la nota de Carlos Denegri cabecea: “Exculpa el regente a la juventud”. Entre ambas está la fotografía del líder estudiantil, Sócrates Amado Campos Lemus quien, “de manera espontánea” declara a los medios que Carlos Madrazo, Humberto Lemus, Braulio Maldonado y Elena Garro fueron “financieros e instigadores de los disturbios estudiantiles”. Tan espontánea que la hizo a través de un cristal y sin preguntas de la prensa. “La reacción de los inculpados” se aloja hasta abajo del lado derecho. El titular es escalofriante: Señalan a Madrazo y Humberto Romero como instigadores.
Las ocho columnas del día siguiente también son dramáticas: Existe base para llamar a los presuntos conjurados. Abajo vemos que se trata de una declaración hecha al rotativo por el director de averiguaciones previas de la Procuraduría General de la República, Fernando Narváez Angulo. El ministerio público tiene los elementos para llamar a declarar, dice, a quienes Campos Lemus imputó como “instigadores del movimiento subversivo descubierto por las autoridades”. En el relato de Gilberto Guevara Niebla, uno de los líderes más connotados, la acusación fue “un monstruoso infundio” del gobierno que transmitió a Campus Lemus y Ayax Segura Garrido, a quien consideró un policía infiltrado en el CNH. También en la relatoría de Guevara Niebla, la prensa acompañó la narrativa oficial, incluído Excélsior de que, ese día funesto, hubo una batalla campal cuando en realidad fue un acto brutal de represión. (“La libertad nunca se olvida. Memoría del 68”; 2025)
Narváez afirmó que gracias a las declaraciones de aquel otro detenido, Segura Garrido, profesor del Instituto Politécnico Nacional, se pudo asegurar el “vasto arsenal” que había en el edificio “Chihuahua”. En una evidente asimetría entre la acusación y la defensa, abajo están quienes niegan los cargos. En tres editoriales, el diario pide mesura a los involucrados en los dichos del dirigente estudiantil, expuestos en el Campo Militar Número 1, y asegura sin pruebas que sí hubo injerencia extranjera, solamente se apoya en Lázaro Cárdenas: “Para el ex presidente como para muchos otros, ‘hay elementos antinacionales y extranjeros que responden a intereses ajenos bien caracterizados por sus métodos de infiltración y descomposición’, que han sabido filtrarse en los conflictos en los que sólo los mexicanos tienen derecho a decidir”. También aludió a impulsos genuinos entre los jóvenes en favor de la democracia pero enfatizó en que hubo “intereses ocultos” que los manipulan:
“Que los recursos han abundado, sobre todo en ciertos instantes, es algo que salta a la vista. No pueden organizarse movilizaciones tan considerables en las que abundan carteles, pancartas y anuncios variados, cuando no hay dinero. Disponer de numerario para viajes, tendientes a buscar apoyos financieros han jugado su parte en la prolongación de la crisis y en la amplitud de las tareas cumplidas.
“Las declaraciones del líder Campus Lemus -sujetas a confirmaciones desde luego- solo han venido a dar publicidad a lo que era un dato que llevaba, como lleva, a la conveniencia de inquirir sobre quién o quiénes han venido a ser los nefastos mecenas de una actuación tan espinosa y tensa. Y esto se vincula, de modo inequívoco, con la actitud de cuantos pretenden hacer de los jóvenes simples instrumentos que saquen las castañas sin que los jefes ocultos se quemen, Actitud criminal y torpe, antipatriótica y perversa es ésta, contra la cual la juventud debe saber reaccionar para ponerse a salvo de redentores falsos y de guías que la ofenden (...)
“La juventud mexicana ha demostrado en estas semanas que hay inquietud en ella. Sin duda son miles de sus componentes los que han estado persuadidos de responder a una obligación social renovadora, y han querido dar testimonio de su afán de cambio. Sin embargo (...) no es menos cierto que las revelaciones hechas y las que han de ser realizadas en los sucesivo, deben hacer que los jóvenes abran los ojos para que vean su propia imagen y sus aptitudes superiores y no la imagen distorsionada que los intereses ocultos han querido darle, sobre todo para daño de la nación a la que pertenecen”.
El montaje oficial es obvio. El gobierno eludió su responsabilidad, fragmentó las protestas y quiso vengarse de intelectuales irritantes y militantes incómodos usando a un declarante atemorizado; la cereza es su paternalismo con las pasiones juveniles. A todo eso le ayudó el armazón noticioso y el lenguaje inocuo de los editoriales de Excélsior que gorjeaban la partitura del poder. Casi un año después, Carlos Madrazo falleció en un extraño accidente aéreo. Díaz Ordaz no expresó condolencias y el “Periódico de la Vida Nacional” no halló inconsistencias en los testigos que vieron y oyeron una explosión antes de que el avión se estrellara en el cerro de Tres Picos, cerca de Monterrey o que la caja negra se revelara en retazos y varios años después. Esta es la cabeza principal del 5 de junio de 1969: Madrazo, Rafael Osuna y 77 personas más, mueren al caer un jet. El acucioso periodista abrazó la versión oficial del mal tiempo y, naturalmente, no recordó que Excélsior se sumó a la farsa del gobierno que pretendió hacer responsable a Madrazo del movimiento estudiantil. El llamado “Ciclón del sureste” fue presidente del partido de 1959 a 1964, en esa condición, pugnó por la democracia y también cuestionó las formas con las que Díaz Ordaz enfrentaba al Consejo Nacional de Huelga (CNH) de 1968.
Los señalamientos de Sócrates Lemus no ocurrieron “de manera espontánea”, eso era claro desde el principio y eso fue lo que finalmente reconoció. Luis González de Alba, líder del CNH, escribió en Proceso que, “Diez años después, Sócrates duda, se contradice, intenta justificarse, e independientemente de que lo consiga, uno detecta cierta vergüenza. Lo golpearon, lo torturaron, lo obligaron a leer un papel ante un espejo que no era tal sino una ventana tras de la que escuchaban los periodistas, lo obligaron a firmar, nos dice en su entrevista”. En ese mismo espacio temporal Julio Scherer comenzó a señalar las atrocidades cometidas por Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría y rehuyó de la tesis de la intromisión extranjera. En 2004 publicó el libro “Los patriotas. De Tlatelolco a la guerra sucia” junto con Carlos Monsiváis. No se detiene en los inculpados por el régimen de aquel entonces y, solamente, Monsiváis los menciona a vuela pluma.
Los “impulsos genuinos con la democracia” de los que habló Excélsior o el estilo chicloso con el que aludió a las declaraciones de Lemus arguyendo en que deberían probarse al mismo tiempo que les daba verosimilitud, pueden ser atonías en la orquesta de la prensa doblegada e incluso pudieron molestar al presidente pero no estamos hablando de alguna hazaña periodística en favor de la libertad, el derecho al reclamo social y la defensa de los movimientos sociales que no pueden explicarse por manos aviesas que los detonan.
Díaz Ordaz y Echeverría podrían decirse complacidos con Julio Scherer, a diferencia de lo que sucedió el 10 de junio de 1971, en la calzada México-Tacuba de la Ciudad de México. Ese día un grupo paramilitar mató a 120 estudiantes, según cifras oficiales, que se dirigían al Monumento a la Revolución en abierta protesta contra el presidente. Excélsior comprobó el financiamiento y la forma de operar de ese grupo llamado “Halcones”, incluso detalló en los sueldos y su forma de operar y fue el primero en registrar víctimas fatales. No apuntó más arriba pero hubo fricciones del director con el Ejecutivo aunque fueron reguladas por sus visitas asiduas a la casa presidencial: “En el barullo, Echeverría se hacía espacio para conversar conmigo”, consignó; fue en esos días cuando le pidió los favores y recibió los obsequios que he relatado. Más aún, Excélsior participó de la “esperanza” suscitada por Echeverría, quien se comprometió a castigar a los responsables de la masacre.
En aquella etapa Excélsior cubrió la guerrilla en sintonía con el oficialismo, así condenó a la Liga Comunista 23 de septiembre. (Carlos García Vigil relata como pocos, en “La Guerra de Galio”, el ataque al cuartel Madera que marcó un parteaguas en la lucha armada, aunque murieron ocho campesinos inconformes con el despojo de tierra en Chihuahua.) En cambio, la hemerografía del diario contiene textos sobre Sudáfrica y Bangladesh. Nadie duda de su oportunidad, por cierto: la mirada del mundo estaba ahí y la justificación para revisarlos era tan obvia como la ilusión por el concierto para Bangladesh que impulsó George Harrison.
Excélsior estuvo esposado. Proveyó de menos ovaciones y espantasuegras al presidente pero acató la maniobra de ignorar descontentos, castigarlos y hacer propaganda. Condenó a la guerrilla, al sindicalismo universitario -sobre todo el STUNAM- y a la lucha de los electricistas. El 14 de marzo de 1975, Echeverría fue abucheado en la Facultad de Medicina de la UNAM, salió por la puerta trasera y un proyectil lanzado por un joven lo descalabró. Excélsior lamentó el hecho pero su director no opinó. Ese año escribió de Marilyn Monroe e Ingmar Bergman y, sobre todo en cinco textos, de Chile y la proeza democrática de su presidente así como del golpe de Estado. Scherer estaba del lado correcto de la historia que escriben los vencedores, tuvieran o no razón. Ese año también, el 3 de septiembre en el diario, Vicente Leñero remarcó “la libertad de expresión que felizmente gozamos”.
Echeverría había forjado una alianza clave con Allende y sostuvo una amistad sólida con él, tanto que, a instancias suyas, Scherer lo entrevistó. El periodista lo reveló y el ex presidente me lo confirmó en la entrevista que le hice finalizando septiembre de 1998. El tema estaba claro entre ellos, las omisiones sobre temas ígneos fueron subsanadas mediante el abordaje de tópicos internacionales con los que coincidió la diplomacia mexicana y el director de uno de los diarios más importantes de Latinoamérica, que lo era desde antes de que ocupara el cargo Scherer, no a partir de que él lo dirigió como afirma Rafael Rodríguez Castañeda. Esa dinámica fue un ganar, ganar que mejoró cuando el boicot publicitario de la iniciativa privada puso en aprietos al periódico y Scherer recibía carretadas de recursos del erario (en lo que, todo parece indicar, había sido una trampa tendida por Echeverría).
En la entrevista que me concedió, Echeverría aseguró que durante su mandato respetó la libertad de expresión. Eso es falso aunque en su tormentosa relación con Scherer, el ex presidente sí tuvo motivos para sentirse satisfecho -como relató- por la voluntad del director de omitir o subestimar noticias contrarias a su gobierno. Por eso las palabras de Paz dirigiéndose a Scherer fueron tan precisas, en noviembre de 1977:
“Lo que pasaba y pasa fuera no ha sido nunca para nosotros (los editores de Vuelta) un pretexto para callar ante lo que pasa en México”.
Scherer no arriesgó públicamente ideas ni atentó contra el sistema. Asiduo a los pasillos del poder, fue parte del ceremonial priista y de sus prebendas aunque con matices y deslindes. Lector asiduo, aprendió de Ortega y Gasset que era él junto a su circunstancia y “si no la salvo a ella no me salvo yo”. Tuvo ingenio para nadar por el mar turbulento y desentonar ligeramente de las sirenas oficialistas. Despojado del mito, su aporte es significativo. El culto a la personalidad lo desdibuja, tanto que no faltan admiradores que sean capaces de decir que si Scherer cubrió Bangladesh y no otros hechos candentes nacionales fue porque el famoso concierto abrió la posibilidad del reencuentro de los Beatles y eso tenía relieve mundial. No es broma si tomamos en cuenta que Rogelio Flores Morales, el compilador de “Periodismo para la historia”, afirmó que Scherer estaba a la altura de Francisco Zarco y de los hermanos Flores Magón. ¿Quiere otro dato el lector? Rodríguez Castañeda comparó el golpe de Estado en Chile y la muerte de Salvador Allende con la destitución de Scherer de Excélsior.
Cuando la admiración deviene en fanatismo hay poco qué hacer. Por ejemplo el recuerdo de Vicente Leñero sobre su libro “Los periodistas” y las críticas que suscitó porque hizo del protagonista, Julio Scherer, “un héroe sin fisuras”, “el hombre entero en las más escabrosas circunstancias”. El novelista añadió que “en sus novelas de aventuras algo semejante había hecho Alejandro Dumas con D’artagnan, Víctor Hugo con Jean Valjean, Julio Verne con Miguel Strogoff, Emilio Salgari con Sandokan… y nadie puso jamás el grito en el cielo. ¿Era eso un defecto literario?”
Vicente Leñero erró. Julio Scherer no es un personaje literario, al menos hasta ahora ningún escritor se ha ocupado de ello. Ni siquiera él que tanto se quiso como para equipararse con Hugo quien, por cierto, igual que Zarco en México, fue un liberal. Ambos se opusieron a la pena de muerte y la disolución de la cámara baja e impulsaron la República. Pero aún concediendo en la pretensión de Leñero (no hay otro término: “pretensión”), Scherer sería un mal personaje literario porque hasta en esos mundos los protagonistas fallan, incluso Susana San Juan o Úrsula Iguarán. Y qué decir de Sherlock Holmes, aunque sea más reconocido que su propio creador.
No pongamos el grito en el cielo. Definitivamente no son iguales Dumas y Leñero aunque nos tachen de antipatriotas. Y sobre todo: no es lo mismo el conde de D’Artagnan que el protagonista ficticio que en el cine ha estado junto a Cyrano de Bergerac. Valjean es otro invento, aunque su principal inspiración fue un convicto. Strogoff podría haber sido la inspiración que Leñero vio en su amigo pero el mensajero del Zar sí tenía defectos (el más doloroso, su incapacidad de amar). Por último, Carlos Cuarteroni era ambicioso aunque sus proezas abolicionistas inspiraron a Salgari. En suma, más allá de la desigual comparación de Leñero con esos escritores, los personajes de las novelas tenían tachas a diferencia de Julio Scherer, en la creación de Leñero. Por eso su personaje no sólo es un defecto literario, inadmisible en las grandes obras, es un subterfugio para evadir al hombre