Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
Mi compañera de trabajo se está divorciando después de 22 años porque descubrió que el marido la engañó durante 3 meses y todo el mundo le pregunta si va a tirar a la basura su vida juntos X 3 meses y ella responde: "Yo no tiré a la basura nada, él lo hizo"
PREDICA, BEBÉ, PREDICA