Debemos educar a nuestros hijos también políticamente, no es algo que pueda dejarse al azar ni a merced de las ideologías fracasadas que contaminan, corroen, y dañan.
El odio izquierdista a Colón no es primariamente por “genocidio”, “colonialismo” u “oro”. Es, en su núcleo, un odio a la fe cristiana que llegó con él.
La izquierda contemporánea (desde el poscolonialismo académico hasta las marchas del 12 de octubre, pasando por Sheinbaum y el indigenismo oficial) no odia el contacto intercontinental en abstracto.
Odia el contenido civilizatorio concreto que trajo: el Evangelio, la dignidad de la persona creada a imagen de Dios, la abolición de sacrificios humanos masivos, la unidad de la naturaleza humana por encima de los particularismos tribales y la idea de que hay una verdad que trasciende la voluntad de poder de cualquier cacique o élite.
Colón es el símbolo perfecto porque fue el umbral: el hombre que abrió la puerta por la que entró esa fe. Por eso lo odian, pero por eso también no debemos caer en el engaño eterno de la izquierda sobre la Evangelización de América.
Le debemos a Cristo este gran evento en 1492, que nos trajo el fin de la Ignorancia y la Buena Nueva de la Salvación A América. Nada fue perfecto porque esta obra de Dios fue hecha por hombres pero jamás debe ser manchada por disculpas innecesarias. Al contrario debe ser celebrado como lo ha sido hasta hoy.
¡Si te gusta tu libertad este fue el comienzo!! Viva Cristo Rey!!
El día negro en que @AlvaroUribeVel se autoproclamó representante de millones de colombianos, se robó nuestro voto y se lo entregó a @JuanManSantos y a las FARC.
Ese día, bajo la fachada de la paz, se concretó la operación de lavado de activos más grande de la historia.
@PepeElGrillo178 Bella. Lo sigue siendo, prueba de ello es que todos siguen llegando a Bogotá porque conocen de su desarrollo, oportunidades, y progreso. Triste que aún así pocos la sienten como propia.
🙏 Si usted está sufriendo, este mensaje de la misa de hoy es para usted.
Hoy la Iglesia nos da a leer un extraordinario texto del libro de Job. Y en medio de la lectura hay un versículo que casi nadie nota, pero que puede ayudarle a ver lo que le pasa con otra perspectiva. 👇
⛈️ ¿Qué le pasó a Job?
��Job era un hombre justo. Amaba a Dios, cuidaba a su familia, ayudaba a los pobres. Y de un momento a otro lo perdió todo: sus bienes, sus hijos, su salud.
Sus amigos llegaron con explicaciones fáciles: «Algo habrás hecho». Pero Job sabía que no era así. Y durante capítulos enteros le pregunta a Dios lo que tantos le hemos preguntado alguna vez:
❓ ¿Por qué a mí?
❓ ¿Dónde estás?
❓ ¿Tiene esto algún sentido?
Desde donde Job estaba parado, todo parecía un caos. 🌪️
🔥 Entonces Dios habla.
Y lo sorprendente es que no le explica su sufrimiento. Lo saca de sí mismo y lo pone a mirar la creación. Dios le pregunta:
🌍 ¿Dónde estabas tú cuando fundé la tierra?
🌊 ¿Quién le puso límites al mar?
🌄 ¿Quién le da órdenes a la mañana?
📖 Y entonces le dice:
«¿Acaso fuiste tú quien estableció la luz de la mañana y quien hizo que el lucero del alba conociera su lugar dentro del orden establecido?» (Job 38:12, en la Septuaginta)
🔎 Una palabra que lo cambia todo Ese «orden», en griego, es τάξις (táxis): orden, lugar asignado, posición. Y «dispuse» es συντέταχα (syntétacha): ordenar, establecer, asignar.
De τάξις viene nuestra palabra taxonomía: τάξις + νόμος (nómos; lexema: νόμος, «ley»). Es la ciencia que clasifica a los seres vivos y le da a cada uno su lugar. Nada queda suelto. Nada sobra.
Eso es lo que Dios le está mostrando a Job: la creación entera tiene su taxonomía divina. La mañana fue asignada. El mar tiene límites. La luz y las tinieblas tienen su lugar. Hasta el lucero de la mañana sabe cuál es su puesto. ✨
💡 Aquí está la clave
Si Dios le dio su lugar a cada estrella, a cada ola y a cada amanecer… también le dio su lugar a lo que usted está viviendo hoy.
Su sufrimiento no es un error en el sistema. Es parte del plan. Es parte del diseño. Tiene un propósito. 🤲
Puede que hoy usted no vea ese propósito, como Job no lo veía. Pero Dios no le está pidiendo que lo entienda todo. Le está asegurando que existe.
🕊️ Y ahí nace la paz
Cuando usted reconoce que su dolor también está dentro del orden de Dios, deja de pelear contra el caos. Porque no hay caos. Hay un Padre que sabe exactamente lo que está haciendo.
Y lo que Dios ordena, termina bien. 🌅
✝️ La fe católica lo enseña así: Dios es el Señor del mundo y de la historia, aunque los caminos de su providencia con frecuencia nos son desconocidos (Catecismo, n. 314). Y san Pablo lo dice sin rodeos: «Para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para el bien» (Romanos 8:28).
Así terminó la historia de Job: el Señor lo restauró y lo bendijo más que al principio (Job 42:10–12). Su historia no terminó en el dolor. La suya tampoco.
💬 Si este mensaje le ayudó a entender mejor la Biblia y a conectarla con su propia vida, compártalo con alguien que hoy esté sufriendo. Puede ser la palabra que Dios quiere que llegue a sus manos. 🤍
#Job #FeCatólica
Have you ever thought about praying the Rosary specifically for the purification of your memory?
In Catholic thought, the memory is one of the faculties of the soul, alongside the intellect and the will. To purify the memory is to surrender painful recollections, regrets, intrusive thoughts, and unhealthy attachments to Christ, asking Him to free us from their power.
At the beginning of your Rosary, you can simply pray:
“Lord, I offer this Rosary for the purification of my memory.
Take every painful recollection, every regret, and every unholy image, and wash them in Your grace.”
You can also bring this intention into each mystery:
• Agony in the Garden: memories of anxiety and fear
• Scourging at the Pillar: memories of suffering and shame
• Crowning with Thorns: impure or troubling thoughts
• Resurrection: renewal, hope, and new life
Or add a simple clause to the Hail Mary:“…and blessed is the fruit of thy womb, Jesus, who purifies my memory.”
Mary, Our Lady of Sorrows, pray for us.
1er viernes de mes
Te ofrecemos Padre de los cielos el corazón de Jesús, vivo y presente en la Sagrada Eucaristía, como un acto de desagravio por las ofensas que Él mismo recibe
¿QUIÉN COMO DIOS?
He aquí al Arcángel San Miguel, Príncipe de la milicia celestial. Es un poderoso protector espiritual en la lucha contra el mal, cierto, pero su nombre nos enseña algo importante:
“Miguel” proviene del hebreo (Mikael) y significa “¿Quién como Dios?”, pregunta retórica que proclama y reconoce la suprema soberanía divina. Así, pues, al invocar a este arcángel pronunciando su nombre, estamos haciendo, a la vez, una pequeña profesión de fe. En efecto, nadie puede igualar la grandeza y el poder del Santo Dios Altísimo, Santo Fuerte, Santo Inmortal.
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Arcángel san Miguel:
Defiéndenos en la batalla, sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la milicia celestial, lanza al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan vagando por el mundo para la perdición de las almas.
Amén.
Hoy, la santa Iglesia celebra una fiesta particular, no solo en honor a San Miguel, que es el príncipe de toda la milicia celestial, sino también en honor de los otros arcángeles más conocidos: San Gabriel y San Rafael. Estos soberanos espíritus, cuya multitud, según dicen algunos doctores, excede al número de las estrellas del cielo, fueron creados antes que todas las criaturas de la tierra.
La inteligencia de los ángeles entiende sin necesidad de razonamiento y su voluntad es tan constante que, según dice Santo Tomás, nunca se aparta de lo que una vez escogió. Por eso, lo que quieren, lo quieren para siempre.
En la jerarquía suprema hay tres órdenes: Serafines, Querubines y Tronos. En la segunda, hay tres coros: Dominaciones, Virtudes y Potestades. En la tercera, Principados, Arcángeles y Ángeles.
Todos estos soberanos espíritus son llamados con el nombre de "ángeles" porque, como dice San Pablo, son ministros del Señor para el bien de quienes han de heredar la bienaventuranza eterna.
Todos ellos están revestidos de la gracia que nunca perdieron y son la lucidísima familia de siervos que sirven a Dios y de ministros que ejecutan su voluntad soberana en el gobierno del mundo y en la particular providencia que tiene sobre la Iglesia y también sobre cada uno de los hombres, tanto fieles y cristianos como infieles y pecadores, pues todos tienen su ángel de la guarda.
Por estas excelencias de los santos ángeles y por los beneficios que de sus manos recibimos, debemos honrarlos, y especialmente al gloriosísimo príncipe de ellos, San Miguel, que es el soberano protector de la Iglesia.
Su nombre significa "¿Quién como Dios?", porque cuando el príncipe de los ángeles, Lucifer, envanecido por la grandeza de sus dones y gracias, se negó a adorar el misterio de la naturaleza humana tan ensalzada en la persona de Cristo y arrastró a su rebelión a muchos ángeles, el fidelísimo San Miguel defendió la honra de Dios y de su Unigénito, y con gran poder arrojó de los cielos a los ángeles rebeldes. Entonces, San Miguel fue exaltado al trono que perdió Lucifer y recibió el principado de todos los ejércitos celestiales, la representación de la divina autoridad en la tierra y la protección de la Iglesia de Cristo, a la cual defenderá de todos los poderes del mundo y del infierno hasta el fin de los siglos.
Reflexión: Entiendan bien todos los católicos que la actual rebelión de los hombres que, ensoberbecidos por los progresos materiales, apostatan de la fe, no es otra cosa que una imitación de la rebeldía de los ángeles malos. Es una rebelión que Lucifer inspira a los pobres hijos de Adán para que no logren la dicha de reinar en el cielo con los ángeles buenos, sino que se condenen y padezcan eternamente con los demonios.
@CholoValderrama Poesía, geografía, cultura llanera, colorimetría, y por supuesto amor.
Versos que enamoran con amor bonito, como el llano mismo. Felicitaciones maestro🤠🐴💛.