Esto de estar en una relación para mí es como aprender a andar en tacones. Quieres los más lindos y los más altos pero son los que más cuesta aprender, al principio los más incómodos y duelen. Te hace querer regresar a los tenis o las chanclas.
Antes de cada vuelo o durante el vuelo Mérida - Querétaro y viceversa… lloro.
Lloro yo creo porque reconozco el avance que he tenido, por todo lo que he pasado.