España es un país donde un joven recibe un bono cultural para ir al cine, pero una persona sorda va a ese mismo cine y no encuentra una sola sesión subtitulada en su ciudad.
@MLechet Marcos, no es mejor un change? Y por qué en los institutos?? En los coles a los peques de infantil les enseñan signos para enseñarles a leer. Soberana estupidez no aprovechar lo esponja que son a esas edades para que los signos sean los de LSE
Hermoso momento en el que el gran #KevinCostner se emociona al escuchar a su hijo hablando de lo que sintió al trabajar con él.
Que estrenen #Horizon2 ya🙏🏻!!!!
Que forzado todo este drama por una tontería de comentario. Hay una brecha tremenda entre la realidad cotidiana y lo que nos muestran en la pantalla como si fuera una agresión violenta. Es mucho más agresivo que te llamen nazi que que te digan que eres tonta y tetona.
@activaorihuela Se me derivó a una clínica privada y nada que objetar. Un trato exquisito, humano y cercano. Yo no fui “voluntariamente” pero allí había muchas y digo muuuuuccchhas. Ese ritmo no se puede llevar en la pública y pretender que haya camas y atenciones varias. Aclaraos !
🔴 Pelayo Gayol, inspector de la Policía Nacional y ex GEO, le deja bien claro al payaso de Broncano que no va a entrar al juego en sus preguntas absurdas y de degenerado: le pega cada corte que es PARA VERLO EN BUCLE
SÓLO RETUITEA
Para cuando unas instalaciones en condiciones en #Orihuela@dxtsorihuela ??? Que tengamos los padres que ponernos a secar las pistas por no disponer de pabellón para que los críos de baloncesto puedan jugar… no tiene nombre. Envidia de otros municipios de la #VegaBaja (Catral, Torrevieja, Crevillente, Pilar de la Horadada…) que disponen de muchas mejores instalaciones que nosotros. Al final acabamos en pistas en mal estado y dando una imagen deplorable de nuestra ciudad.
Para cuando unas instalaciones en condiciones en #Orihuela@dxtsorihuela ??? Que tengamos los padres que ponernos a secar las pistas por no disponer de pabellón para que los críos de baloncesto puedan jugar… no tiene nombre. Envidia de otros municipios de la #VegaBaja (Catral, Torrevieja, Crevillente, Pilar de la Horadada…) que disponen de muchas mejores instalaciones que nosotros. Al final acabamos en pistas en mal estado y dando una imagen deplorable de nuestra ciudad.
🗣️ Rufián reconoce a medias una relación entre inmigración e inseguridad: «No lo vinculo, pero basta poner la oreja cinco minutos en un barrio para saber que los flujos migratorios son un reto».
«Todo el mundo tiene derechos y obligaciones, te llames Javier o te llames Brahim».
CARTA ABIERTA A GABRIEL RUFIÁN:
No, señoría, no.
Usted no paga el paseo de una cabra. Ni la corneta, ni el paso marcial, ni la bandera que ondea.
No.
Usted, y discúlpeme que se lo recuerde, paga a todos esos hombres y mujeres que en la DANA se metieron hasta las rodillas en el barro para sacar heridos, ancianos y muertos de entre el lodo.
Paga a los que, cuando los montes de España ardían, se dejaron las uñas entre las cenizas, respirando humo, sin cámaras ni discursos.
Usted paga a los que rescatan vidas en el mar mientras usted se hace fotos con los que dicen defender la “paz”.
A esos soldados, marinos, sanitarios, guardias civiles y bomberos que no distinguen colores ni ideologías cuando alguien pide auxilio.
Usted paga también, no lo olvide, a los que durante la pandemia recorrían hospitales y residencias recogiendo muertos, consolando a los que morían solos, y ayudando a quienes ustedes, los políticos, abandonaron entre decretos y ruedas de prensa.
Y usted paga, señor Rufián —aunque le duela admitirlo—, a los que un día, si la vida decide darle un revés, podrían ser quienes le saquen a usted o a su familia de entre los escombros, del fuego o del agua.
Porque la vida es caprichosa, señoría, y suele poner a cada cual frente al espejo que más teme.
Así que, este 12 de octubre, cuando vea pasar a esa cabra, a esos hombres de uniforme, a esa bandera que tanto le incomoda,
—cuádrese, señor Rufián—no por servilismo, sino por respeto.
Respeto a los que se lo han ganado con sangre, sudor y silencio.
Porque esa cabra, señoría, representa mucho más de lo que usted puede comprender:
representa el sacrificio, la entrega, la lealtad y el amor por una tierra que, aunque usted reniegue, también es la suya.
Así que, si aún le queda un poco de dignidad,
míreles pasar y guarde silencio!.
¡Viva España! 🇪🇸
¡Viva la Legión! 🇪🇦
Mi hija me pidió que la cambiara de colegio.
Así. Sin lágrimas. Sin enojos. Sin rabia.
Solo se me acercó mientras yo preparaba la cena y dijo despacio:
—“¿Puedo estudiar en otro lugar?”
Le pregunté si había pasado algo.
Me dijo que no.
Le pregunté si no tenía amigas.
Me dijo que no sabía.
Entonces le pregunté si alguien la trataba mal.
Y se quedó callada.
Esa noche no pegué los ojos.
Al día siguiente inventé que tenía que hablar con la directora.
Pero en realidad fui a mirar.
Me quedé en un pasillo y esperé al recreo.
Y ahí la vi.
De pie junto a la verja, con el termo en la mano, mirando al suelo.
Un grupo de niñas pasó y se empujaron entre ellas riéndose.
Un niño le tiró el jugo en la blusa y salió corriendo.
Otra niña le sacó una foto escondida con el celular y la mostró entre risas.
Ella no dijo nada.
Solo apretó los labios.
Como si ya estuviera acostumbrada.
Pero lo que más me dolió no fue eso.
Fue ver que una profesora pasó justo en ese momento.
La miró.
Miró a los otros.
Y siguió caminando como si nada.
Como si mi hija fuera invisible.
Después escribí al colegio.
Les conté lo que ella me había insinuado.
Que en el aula le escondían los cuadernos.
Que en los pasillos le ponían sobrenombres.
Que en el grupo de WhatsApp se burlaban de sus fotos.
Me respondieron con la típica frase:
—“No se preocupe, son cosas de muchachos. Lo estamos manejando.”
Pero no hicieron nada.
Nada.
Esa tarde, al volver a casa, me preguntó bajito:
—“¿Ya lo pensaste?”
Le respondí que sí.
Y que no tenía que volver más a ese colegio.
No preguntó por qué.
Solo dejó su mochila en la esquina y respiró profundo.
Como quien por fin suelta un peso que llevaba cargando sola.
Ahora estudia en otro lugar.
Ni más grande.
Ni más moderno.
Solo más humano.
Donde la miran a los ojos.
Donde la llaman por su nombre.
Y donde no tiene que hacerse pequeña para no ser molestada.
Porque un niño —o una niña— no pide un cambio de colegio por antojo.
Lo pide cuando ya no puede más.
Y lo más desgarrador no es lo que hacen sus compañeros…
sino lo que no hacen los adultos que se supone debían cuidarla.
Y ojalá esto no fuera tan común.
Ojalá no fuera yo una de tantas madres que aprendió demasiado tarde.
Porque hay algo que nunca se olvida:
el día en que tu hija te pide, casi en susurros,
que la saques del único lugar donde debería sentirse protegida.
Historia anónima
Así deberían ser las entrevistas para dar dinero público a la gente:
- Hola, vengo a pedir el Ingreso Mínimo Vital
+ Cuénteme: ¿Cuál es su situación?
- Pues tengo 28 años, tengo un hijo de 2 años, y se me acaba ahora la prestación por desempleo
+ ¿Cuál es su profesión?
- Yo siempre he trabajado de camarero o de repartidor
+ ¿Qué estudios tiene?
- Ninguno. No acabé la ESO porque me puse a poner copas en el bar de un colega para pagarme el salir de fiesta y las letras de un coche
+ ¿Ha buscado trabajo?
- Sí, pero lo que encuentro no me gusta, porque me piden que eche muchas horas, y pagan poco
+ ¿Le han pedido que trabaje más de lo legal, que haga horas extra sin pagárselas, o que cobre por debajo del convenio?
- No, eso no, pero…
+ Vale… veamos su Certificado de Vida Laboral. Veo que cada vez que ha trabajado, en cuanto ha acumulado el tiempo para cobrar el paro, ha dejado de trabajar, y siempre ha agotado la prestación
- Sí, es que no cuajo en ningún sitio, y al final pasa lo que pasa; que aguanto hasta que me puedo ir cobrando el paro
+ Bueno, vamos a ver. En España hay demanda de personal en la construcción, en la hostelería, en la agricultura, y en la flota pesquera. ¿Cuál prefiere?
- No me ha entendido. Yo lo que vengo a pedir es el Ingreso Mínimo Vital.
+ O sea, ¿que quiere que los demás le mantengan por el mero hecho de existir, habiendo demanda de puestos de trabajo que usted puede ocupar?
- Pero es que yo no tengo la culpa de que estar en esta situación
+ ¿Pudo usted haber terminado la ESO sin tener que pagar?
- Bueno… sí
+ ¿Pudo usted haber estudiado… ya no le digo una carrera, sino una FP en un centro público?
- Ya, pero como no hice la ESO
+ Entonces ahora los demás; los que trabajan, que han pagado impuestos para que usted tuviera una serie de oportunidades que usted ha desaprovechado, y ahora resulta que la culpa no es de usted, y ellos le tienen que mantener. ¡A lo mejor tampoco es culpa de usted haber dejado preñada a su pareja sin tener los medios para mantener a la criatura!
- ¡Oiga, que yo tengo mis derechos!
+ ¿Y tiene usted alguna obligación, o las obligaciones son para otros?
- Pero es que yo soy marxista
+ ¡Pues lea la letra de “La Internacional”, que tiene un verso que dice “no más deberes sin derechos”, pero justo detrás viene otro que dice “ningún derecho sin deber”! Tiene usted 6 meses de IMV y luego...��a buscarse la vida! ¡SIGUIENTEEEEEE!
En 2015 Pedro Sánchez llamó en un debate televisado indigno a Rajoy.
En ese momento se vio la calaña de Pedro Sánchez.
La respuesta de #Rajoy fue :
no le voy a permitir que diga eso de mí .
Es usted un ruin, un mezquino y un miserable.
Y eso le va a perseguir siempre.
¿Por qué Benidorm es una ciudad modelo? 🏙️
Los esnobs desprecian sus torres.
Pero es un ejemplo de urbanismo VERTICAL: su altura cumple una función brillante que no es vivir apretados.
Vamos a verlo con mapas:
📍Opinión personal sobre la decisión del Ayuntamiento de Jumilla
Como mujer musulmana, entiendo perfectamente lo que representa la Fiesta del Cordero (Eid al-Adha). Es una fecha muy importante para nuestra fe, nuestras familias y nuestras raíces. Pero también vivo en España, un país con su propia historia, su cultura y sus tradiciones cristianas, y creo que hay que saber respetarlo.
La reciente decisión del Ayuntamiento de Jumilla, donde PP y VOX han votado para no permitir fiestas religiosas que no formen parte de las tradiciones locales —como el Eid— ha generado polémica. Pero desde mi punto de vista, no es una cuestión de odio ni de islamofobia. Es una manera de proteger una identidad cultural, igual que muchos países musulmanes protegen la suya.
Además, aquí hay algo que no se está diciendo lo suficiente: España tiene una ley nacional de protección animal que prohíbe expresamente el maltrato animal, y establece penas de cárcel por causar sufrimiento, muerte o lesiones a un animal. Entonces, ¿cómo es posible que se debata si se debe permitir o no el sacrificio público de un cordero en nombre de una tradición? Eso no es una cuestión cultural, es una incoherencia legal del propio gobierno.
Si la ley dice que no se puede maltratar a un animal, no se pueden hacer excepciones según la religión o la cultura del que lo haga. Porque entonces estamos creando desigualdades legales. Y eso no es convivencia, es privilegio encubierto. Si yo, como ciudadana, debo cumplir la ley, también la debe cumplir quien quiera celebrar cualquier tradición. Y si vienes a un país con estas leyes, sabes de antemano que hay cosas que simplemente no se pueden hacer.
¿Queremos celebrar nuestras fiestas? Podemos hacerlo, como siempre, en nuestras casas, nuestras comunidades, nuestras mezquitas. Pero no podemos exigir que un país que no es musulmán trate nuestras tradiciones como si fueran propias. La convivencia empieza por el respeto, y eso incluye aceptar que hay lugares donde nuestras costumbres no encajan en el calendario oficial ni en la calle.
Y para quienes se sienten ofendidos por esto, solo diré algo con cariño y sin ánimo de atacar: si vivir en un país no musulmán te hace sentir oprimido por no poder practicar tu fe como quieres, tienes el derecho de irte a un país donde sí sea compatible con tu forma de vivir. Nadie está obligado a quedarse donde no se siente libre.
La libertad también es entender que no todo gira a nuestro alrededor. Yo seguiré celebrando mis tradiciones con respeto, sin imponerlas, y respetando las de este país que me acoge.
Fin del comunicado.