Mi agradecimiento al recepcionista del hotel donde me alojé,que al decirle que soy sordo,se alejó unos metros,detrás de la mampara,se bajó un poco la mascarilla,me habló despacio y de frente
Y para rematar,me dió un aparato que va dentro de la almohada y vibra si hay incendio😪♥️
🥹❤️ Mi historia salió en decenas de medios, pero hoy me ha emocionado de una manera especial: ¡aparece en un libro de texto!
Nunca imaginé que aquel gesto de un recepcionista en Alcorcón, en 2022, llegaría tan lejos.
Hoy, saber que estudiantes leen mi historia me hace pensar que todo merece la pena. Ojalá ayude a construir un mundo con menos barreras y más empatía. ❤️
Soy sordo. Tengo implantes cocleares y llevo casi 15 años pidiendo que oír no dependa del dinero.
Hoy la sanidad pública solo paga el audífono hasta los 26 años, y solo si la pérdida es de los dos oídos. A esa edad se acaba la ayuda. La sordera sigue. Si la pérdida es de un solo oído, no hay derecho a ninguna edad.
He abierto una petición a la ministra de Sanidad para que el Consejo Interterritorial actualice la cartera común: audífonos financiados por indicación clínica, sin límite de edad y sin excluir la pérdida unilateral.
Firma y compártela. Oír no puede depender de la fecha de nacimiento.
Ministra de Sanidad:La pérdida auditiva no desaparece a los 26 https://t.co/SpQud4cVhU
@DomandoAlLobo Cuando llegó la policia creo a lo que se refiere. Que le dieron la posibilidad de escribir que sucedió y no pudo porque tenia dolores en los dedos.
He leído una historia que me ha dejado helado.
Una mujer sorda, víctima de violencia doméstica, llama a la policía para pedir ayuda.
¿Y sabéis quién terminó “interpretando” lo que decía?
Su marido. El mismo hombre al que estaba denunciando.
Vamos a decirlo claro: esto es una barbaridad.
¿Cómo coño va una víctima a contar lo que le está pasando si la persona que supuestamente la maltrata es quien controla la comunicación?
¿Va a contar que tiene miedo delante de él?
¿Va a explicar lo que realmente ha ocurrido?
¿Va a poder decir algo que él no quiera que se sepa?
Probablemente no.
Y luego todavía habrá quien diga que “lo importante es que alguien pueda comunicarse con ella”.
NO.
No sirve cualquier persona.
Cuando hay violencia, un intérprete de lengua de signos debe ser profesional, cualificado e independiente.
Porque en una situación así, la accesibilidad no es comodidad.
Es seguridad. Es protección. Y puede ser cuestión de vida o muerte.
Y aquí viene la pregunta:
¿Cuántas personas sordas habrán pedido ayuda y no han podido contar lo que realmente estaban viviendo?
@DomandoAlLobo Investigué y fué en 1994 ." No había mensajes de texto por teléfono. Sí le dieron la oportunidad de escribir lo que pasó, pero sus dedos le dolían por el apretón de su esposo."
Hay recuerdos que definen un camino de vida. La lucha por la igualdad y el respeto a la diversidad continúa hoy más que nunca. 🤟🦻
#felizsemanainternacionalpersonassordas
La ley ya existe. Ahora toca cumplirla.
Firma y comparte para conseguir que la Lengua de Signos Española llegue a las aulas de toda España: https://t.co/iD00woLzk5
El activista sordo @MLechet quiere cambiar esta situación.
A través de Signos que cambian el mundo, exige que la Lengua de Signos Española pueda ofrecerse como asignatura optativa en los centros educativos de toda España.
De niño era el único niño sordo del colegio. Me sentaban en un pupitre pegado a la mesa del profesor y de espaldas a mis compañeros, para que pudiera «oír» al profesor… o al menos leerle los labios.
O sea, que no me enteraba de «na».
Lo terrible eran los exámenes de Lengua, con los dictados y el profesor dando vueltas por toda la clase.
Suspenso tras suspenso.
«Este niño no estudia.»
«No está atento.»
Y luego estaban las clases de inglés.
Ponte de pie y repite lo que digo.
Y yo: que no podía.
Que sí, o te suspendo.
Así que aquel niño sordo, sin ayudas técnicas, sin subtítulos, sin apoyos, sin nada de nada… tenía que repetir delante de toda la clase algo que para mí era completamente ininteligible.
Y las risas de los compañeros estaban aseguradas.
Y antes de que alguien diga que «vamos de víctimas»…
No. No estoy contando esto para dar pena a nadie.
Estoy contando lo que pasó.
Porque una cosa es hacerse la víctima y otra muy distinta es explicar cómo vivíamos muchos niños sordos cuando no teníamos ningún tipo de apoyo ni accesibilidad.
Y eso también forma parte de nuestra historia.
Es impagable la cara que se le pone a la gente cuando, de sopetón, te suelta un ¡¿Está sordo o qué?! y, de pronto, ve los implantes y descubre que sí, que eres sordo.
Se hace un silencio helado, una pausa que parece eterna. Los ojos se les quedan fijos, la cara se les debate entre el blanco y el "colorao "y balbucean un torpe: Perdón, no me di cuenta.
Yo les respondo que no pasa nada. Al fin y al cabo, todos podemos meter la pata alguna vez… aunque reconozco que ver cómo cambia esa cara en cuestión de segundos tiene su punto. 😄