El 12 de enero de 1924, hace exactamente cien años, en el barrio Ojo de Agua en Matanzas Cuba, se funda, por iniciativa del tresista Valentín Cané, un grupo musical que llevó, inicialmente, el nombre ‘Tuna Liberal’, pero que poco después entraría en la historia de la música latina con el glorioso nombre de ‘La Sonora Matancera’. Su legado musical no solo trascendió fronteras, sino que se convirtió en fuente de inspiración para la creación de numerosos conjuntos y agrupaciones musicales al rededor del mundo.
Reconocida mundialmente como ‘El Decano de los Conjuntos’ a lo largo de su trayectoria, esta emblemática agrupación ha sido pionera en la escena musical, dejando una huella imborrable como precursora de sonidos que han enriquecido la música caribeña. A pesar del tiempo, su legado perdura como un faro de innovación y maestría, consolidando a ‘La Sonora Matancera’ como un ícono indiscutible en la historia de la música latina.
Hoy se posesiona uno de los mejores seres humanos que conozco. Un profesional brillante, pero más allá de eso un líder que tiene gran capacidad de inspirar, enseñar y generar diálogos profundos y honestos. Sé que @GAquinteroA será un excelente Secretario @GobiernoBTA 👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽
"Keanu Reeves publicó esta foto con una reflexión extraordinaria"
¿Ves estas personas detrás de mí?.
Ellos se apresuran a trabajar y no prestan atención a nada.
Algunas veces estamos tan atrapados en nuestra vida diaria que nos olvidamos de tomarnos el tiempo para disfrutar de la belleza de la vida.
Es como si fuéramos zombies.
Mira hacia arriba y deja tus auriculares a un lado.
Saluda a alguien que veas y tal vez dale un abrazo a alguien que parezca afligido.
Ayuda a alguien.
Tienes que vivir cada día como si fuera el último.
Lo que la gente no sabe acerca de mí es que tuve depresión un par de años atrás.
Nunca se lo dije a nadie.
Tuve que luchar a mí manera para salir de la depresión.
La persona que estaba frenando mi felicidad era yo mismo.
Cada día es valioso así que vamos a vivirlo así.
El mañana no está garantizado...
¡así que vive hoy!
7 lecciones de vida de Marco Aurelio:
1- No discutas
2- La vida es breve
3- No necesitas lujos
4- La paz está dentro de ti
5- Vive sin mirar el pasado
6- Tómate las cosas con calma
7- No te preocupes por la muerte
Conforme van pasando los años,nuestros padres se van haciendo como niños.Ya no ven bien,ya no escuchan claro,se les cae la comida de la boca,caminan más lentos,se quedan perdidos en sus pensamientos,casi no comen,y solo quieren nuestra compañía.
Y nosotros nos desesperamos con tanta facilidad. No les tenemos paciencia, aveces les gritamos cuando ya no escuchan bien,no queremos pasar un tiempo en silencio con ellos,tristemente se convierten en un estorbo.
Y se nos olvida que alguna vez fuimos nińos.Y que ellos nos tuvieron toda la paciencia del mundo,estuvieron con nosotros,cuando éramos unos bebés,en nuestros primeros pasos,y aún en su estado,nos siguen teniendo paciencia.Ya que no nos dicen nada,aveces lloran en silencio,aveces comen solos,pero siempre nos esperan en casa,nos reciben con un abrazo y un beso.
Y anhelan escuchar esas palabras que son vida para ellos, aún que su oído no alcance a captar lo que les decimos. Pero an aprendido a escucharnos con el corazón.
Cuando les decimos…..
Te amo.
Señoras y señores, con ustedes, el gol que fue elegido como el mejor del Mundial femenino ⚽️: esta maravilla de Linda Caicedo en la histórica victoria de Colombia frente a Alemania. 🇨��⭐️🏅
Cuando una mujer está embarazada, las células del bebé migran a su torrente sanguíneo para luego regresar al bebé, esto se llama “microquimerismo fetal-materno”. Durante 41 semanas, las células circulan hacia adelante y hacia atrás y se fusionan, después de nacer el bebé, muchas de estas células permanecen en el cuerpo de la madre, dejando una huella permanente en los tejidos, los huesos, el cerebro y la piel de la madre y, a menudo, permanecen allí por décadas.
Todos los hijos que una madre tiene dejarán una huella similar en su cuerpo. Incluso si un embarazo no llega a término, estas células aún siguen en su torrente sanguíneo.
Las investigaciones han demostrado que si el corazón de una madre sufre una lesión, células fetales se apresurarán a llegar al lugar de la lesión y se transformarán en diferentes tipos de células especializadas en reparar el corazón.
El bebé ayuda a reparar a la madre, mientras que la madre construye al bebé.
Por esto a menudo ciertas enfermedades desaparecen durante el embarazo.
Es increíble cómo los cuerpos de las madres protegen al bebé a toda costa, y el bebé protege y reconstruye a la madre, para desarrollarse de manera segura y sobrevivir.
Piense en los antojos locos por un momento. La madre tenía un déficit, una carencia de un mineral, vitamina o nutriente concreto que el bebé se encargó de hacerla necesitar tomarlo.
Los estudios también han mostrado células de un feto en el cerebro de su madre 18 años después de dar a luz.
¿No le parece asombroso?
Si es mamá, sabe cómo puede sentir intuitivamente a su hijo incluso cuando ya no lo tiene dentro y corretea por ahí. Ahora hay pruebas científicas de que las mamás lo cargan durante años y años, incluso después de haberlo dado a luz.
Me parece algo realmente hermoso.
Cada vez que sientas que no le importas a nadie, recuerda que en tu cuerpo tienes miles de millones de leucocitos que darían la vida con tal de protegerte de cualquier enfermedad.
Aquí vemos a un leucocito persiguiendo a una bacteria (vía: David Rogers).
En rueda de prensa antes del partido de Brasil vs Jamaica, que bien podría ser el último partido de la gran Marta en un Mundial, le preguntaron por su legado en el fútbol femenino.
Ella, emocionada, contestó como la crack que es:
“¿Sabes qué es genial? Que cuando empecé a jugar, yo no tenía un ídolo en el fútbol femenino. Ustedes no transmitían fútbol femenino. ¿Cómo podía yo imaginar que podría llegar a la selección y convertirme en referente? Hoy cuando salimos a la calle, la gente nos para y nos dicen que quieren ser como nosotras. No sólo es conmigo, es con otras jugadoras también.
Entonces, hoy tenemos nuestras propias referentes. Eso no hubiese sido posible si nos hubiéramos rendido ante los primeros obstáculos que encontramos.
Es una lucha continua que no comenzó conmigo sino con muchas futbolistas de hace tiempo. Por eso, estamos muy orgullosas.
Y la gente ahora nos pide que sigamos inspirando a las nuevas generaciones. Estoy muy feliz por todo eso, porque 20 años atrás en 2003, cuando jugué mi primer Mundial, nadie conocía a Marta.
Ahora, soy referencia para muchas mujeres del mundo. No sólo en el mundo del fútbol, también en el periodismo. Ahora veo a muchas mujeres periodistas que antes no veíamos. Entonces hemos abierto puertas para igualdad.
Espero haber respondido tu pregunta después de haberme hecho llorar”.
Hoy, tras el partido, le preguntaron a Linda Caicedo que de dónde sacó ese regate y el remate para el golazo contra Alemania:
"De la calle, del barrio, de lo que aprendí jugando de pequeña con hombres y obviamente de todo ese proceso..."
Así aprendieron la mayoría de las nuestras y así vencieron a la poderosa Alemania. Historia pura.
La vi ayer! Conmovedora. Mi padre con 89 y dos isquemia cerebrales ha perdido mucho su habilidad y su memoria. Homenaje a esos padres rudos y valientes.
#RecomendacionesDMD El padre (Florian Zeller, 2020) Una película que habla sobre la demencia senil, pero que nos permite observar lo que está ocurriendo desde la perspectiva de la persona que está perdiendo la memoria. Encuéntrala en @NetflixLAT
𝐋𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐧𝐨 𝐯𝐚𝐥𝐞 𝐧𝐚𝐝𝐚
Un hombre se levanta temprano porque, después de cuatro meses sin trabajo, por fin tiene una oportunidad laboral. Es lunes, su mujer lo encomienda a la Santísima Trinidad, 𝐬𝐞 𝐦𝐨𝐧𝐭𝐚 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐯𝐢𝐞𝐣𝐚 𝐛𝐢𝐜𝐢𝐜𝐥𝐞𝐭𝐚 y se va a toda velocidad.
A la misma hora, otro hombre deambula por la calle con un largo tubo al hombro. En la zona lo reconocen como un consumidor habitual de cualquier vicio. Lo que sea.
Cuatro minutos después de las seis de la mañana, 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐥𝐚 𝐟𝐨𝐫𝐭𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐫𝐮𝐳𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐨𝐬 𝐜𝐚𝐦𝐢𝐧𝐨𝐬. Sin pensarlo dos veces, el hombre del tubo lo agarra como bate de béisbol y cuando ve venir al ciclista lo derriba de un sólo golpe en la cabeza. El obrero no llegará a su cita de trabajo porque unos minutos después, fallecerá en plena vía pública. 𝐍𝐨 𝐥𝐨 𝐬𝐚𝐥𝐯𝐚𝐫𝐚́ 𝐧𝐢 𝐥𝐚 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐢́𝐬𝐢𝐦𝐚 𝐓𝐫𝐢𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝.
Nadie ha visto nada, excepto una cámara de seguridad que registra la crueldad del momento mientras graba cómo, con absoluta tranquilidad, el asesino alza la bici, la monta y huye a bordo de su botín, dejando atrás -herido de muerte- a su víctima. 𝐔𝐧𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐚 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐢𝐜𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐞𝐣𝐚.
La @PoliciaColombia inicia su trabajo. Rápidamente descubre que al sospechoso lo reconocen cerca a la escena del crimen. Lo identifican, saben cómo viste, le siguen el rastro, descubren que vendió la bicicleta (alguien la compró, esas manos también tienen sangre), que con el “producido” fue a comprar vicio, que volvió a consumir, que está cerca, 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐨 𝐯𝐢𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐚𝐥𝐥𝐢́, 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐨 𝐯𝐢𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐚𝐥𝐥𝐚́, que lo encontraron. Fue capturado doce horas después del brutal crimen.
Es una historia real. No he inventado media palabra. No tuve necesidad. Podría ser un crimen en cualquier país, porque la violencia ha llegado a todas las esquinas de este planeta. Pero debo decir que, tristemente, es en Colombia, en Villa del Rosario, al lado de Cúcuta.
Cerca de allí, en una modesta casa, los gritos llaman la atención. Una presurosa señora sale con el corazón roto, rogando a la Santísima Trinidad que nada sea cierto, que sea un error, una confusión, un mal sueño. Pero, 𝐫𝐞𝐬𝐮𝐥𝐭𝐚 𝐮𝐧𝐚 ����𝐞𝐬𝐚𝐝𝐢𝐥𝐥𝐚. 𝐀𝐜𝐚𝐛𝐚 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐢𝐫𝐦𝐚𝐫 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐬 𝐯𝐢𝐮𝐝𝐚 y su testimonio queda grabado en este video.
Óiganlo todo. Y cuéntele esta historia a todo el que pueda. Porque no debemos ignorar la violencia que nos acecha, o un día nos alcanzará. Porque necesitamos salir de esta anestesia, o asistiremos -de brazos cruzados- al completo derrumbe de nuestra sociedad. Porque 𝐚𝐥𝐠𝐨 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫, 𝐨 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐢𝐫𝐚́ 𝐢𝐠𝐮𝐚𝐥. Algo debemos hacer. Carajo, ¡algo!
Y porque he leído que compartir las penas las hace más llevaderas. Y ella lo necesita.
Es solo que la vida no vale nada. Desde hace mucho, 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐧𝐨 𝐯𝐚𝐥𝐞 𝐧𝐚𝐝𝐚. Y menos, por estos lados.
𝐉𝐚𝐢𝐦𝐞 𝐇𝐨𝐧𝐨𝐫𝐢𝐨 𝐆𝐨𝐧𝐳𝐚́𝐥𝐞𝐳