Mi parte favorita de una relación es cuando empiezan a contarse anécdotas de la infancia. De pronto ya sabes por qué se quebró el tobillo, de dónde salió la cicatriz en la ceja y los chistes familiares. Ese nivel de confianza es simplemente hermoso.
Tú dices "histeria" pero Simone de Beauvoir dijo:
No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida.
Ayer tuve mi última fisioterapia de la semana, y he visto com asombro excelentes resultados, ha disminuido significativamente el dolor y por ende moverme no es tan difícil.
Ayer fue un mal día para los futboleros que aborrecemos la corrupción y la injusticia institucional, los que apoyamos equipos y jugadores que se la sudan por las causas sociales justas del mundo. Los que ponen sobre la mesa, perdón, sobre la cancha, la discusión política que hay detrás del fútbol: Sacaron a Noruega, en un partido donde de nuevo hubo dudas sobre posibles "fallas" de la tecnología; y ganó Argentina. Argentina es grande, pero no puedo apoyar a un equipo que necesita el empujón de la FIFA para avanzar de ronda en ronda. En fin, la gran noticia para estos enguayabados hinchas de la justicia es que pareciera que todo está dado para que la final sea la misma del Qatar, un deja vu mundialista. Y estos futboleros que quizás no sabemos mucho de futbol, pero sí de política y que por eso nos apasiona la tras escena política detrás de los goles, esperamos que sea la oportunidad de revancha para el gran Mbappé. Porque, aunque muchos queríamos que Haaland fuera campeón del mundo, por seguir viendo su juego vikingo hasta el final, si hay alguien que merece, por justicia futbolera y política, levantar esa copa del mundo es Kylian Mbappé.