Cuando una mujer finalmente decide dejar una relación, muchos hombres suelen asumir que fue por otro. No aceptan que ella haya hecho todo lo posible para que la relación funcionase: se enojó mil veces, expresó sus dolores y rogó por cambios, hasta que solo le quedó marcharse.
Imaginate cuánto tuvo que doler para que una persona que soñaba con casarse, formar una familia y compartir su vida con alguien, hoy prefiera la tranquilidad de estar sola antes que volver a intentarlo.