“Al rey le has concedido más días de vida, y vivirá sus años de una a otra generación. Siempre reinará delante de ti, Dios nuestro, protegido por tu misericordia y tu verdad. Y yo, siempre cantaré salmos a tu nombre, y todos los días te cumpliré mis votos.”
Salmos 61:6-8
Esta mañana, situación surrealista en la playa:
Fui con la familia y, donde se estaban bañando Duchementita y Dichementito, tres chicas adolescentes (de unos 15 años) se ponen a grabar con el móvil (niños en el plano) lo que tenía toda la pinta de ser una coreografía de TikTok.
#Tb cuando @AlvaroUribeVel me prometió que me iba a nombrar ministra de relaciones exteriores. Expresidente, Ud. Es de los que cumple las promesas o ya me resigno a que no?🥲🥹😅
“«Yo sé bien que todo lo puedes, que no hay nada que tú no puedas realizar. Preguntaste: “¿Quién se atreve a oscurecer mis designios, con palabras carentes de sentido?” Yo fui ese atrevido, que habló sin entender; https://t.co/PPjnTEF6DA
“«Sé que todo lo puedes, y que nadie puede detenerte. Tú preguntaste: “¿Quién es este que pone en duda mi sabiduría con tanta ignorancia?”. Soy yo y hablaba de cosas sobre las que no sabía nada, cosas demasiado maravillosas para mí.” https://t.co/ZfO2gk2j0b
Hay diferentes formas de riqueza, y se pueden resumir en 2: las que no llenan y las que no sólo llenan, sino que te hacen desbordar.
En mis 20's pensé que a mis 30's lo que quería presumir era una gran carrera.
Ahora, en mis 30's, lo único que quiero "presumir" es mi familia.
7 años atrás mi esposa avisó en su trabajo que iba a renunciar — estábamos esperando nuestro primer hijo.
La intentaron convencer de quedarse, ofreciéndole una gerencia y un muy buen aumento:
"Mi familia no está en negociación."
¿Por qué se nos quiere hacer creer que una carrera corporativa o un gran sueldo vale más que la familia y los hijos?
Al principio todos en su trabajo creyeron que bromeaba, pero era algo que ella y yo ya habíamos decidido.
A todos les pareció una locura.
Y a nosotros nos pareció locura que a sus ojos nuestra decisión se viera como falta de cordura.
Seguido volvemos en plática a aquél momento y decimos jugando:
"Imagínate que te hubieran ofrecido 10X tu sueldo..."
Y nos reímos.
Y sólo concluimos que no existe monto, ni puesto, ni cosa alguna que valga más que la familia.
La familia va primero.
Siempre.