Vuelvo a verte, morena,
entre la gente,
tan guapa como siempre
pero ahora en los hoteles
muerdo otra ropa interior.
Vuelvo a verte sonriendo
en los andenes,
tapándome la luna
(y nunca la del coche),
callando este derroche,
gritando “yo o ninguna”.
Culpo a todas las películas americanas de instituto que he visto —y seguiré viendo— de mis altas expectativas en cuanto al fin de curso y lo que te cambia la vida cuando llega el verano.
Los pulmones llenos de vuestro aire de norte. El cariño y el respeto con el que nos tratasteis no se olvida. Gracias #Oviedo por hacerme sentir en casa desde hace mucho. Gracias, #Gastelo , por mejorar el concierto.
Próxima parada: #Mexico , la semana que viene.
Mientras espero el autobús me pregunto si algún día llegaré a procesar todas las emociones que he sentido esta noche.
Ya venía tocada de casa. Tú me rompiste a mi en 1000 pedazos y, con ternura, me reconstruirse.
Me siento curada. Gracias por hacer magia @andressuareztwi
"Tu corazón, ese que todavía sigue latiendo por el bien de aquellos que sueñan con alcanzar lo que un día fuiste, te reclama; yo, como amigo y rival de épocas pasadas, te animo a que seas de nuevo ese león blanco pero esta vez, detrás de la línea de banda" https://t.co/6nNkj68B9l