esta cuenta fue creada para él; para las palabras que jamás te diré por temor a que no me correspondas y por el miedo a arruinarlo todo. sé que no debo amarte, pero lo hago, y no puedo hacer nada con un amor que simplemente nació. no te molestaré. me lo guardo. lo escribo aquí.
el sonido de tu voz es como el viento en una tarde de verano. nada espero más que esa brisa de verano. aun si esas palabras no son dirigidas hacia mí, aun si es un audio de voz que escucho en bucle, extraño tu voz.
es irónico pensar que algún día coincidimos al pensarnos: vos pensando en la gran molestia que soy para vos, y yo pensando en lo bonito que te veías sonriendo.
estos días estuve medio en pausa, como si pensarte y extrañarte hubieran quedado congelados. anoche te lloré. lloré porque nunca voy a tener tu amor y, bueno... entre otras cosas.
odio los momentos como este, en los que los recuerdos tuyos bombardean mi mente. ahí estás, con tu sonrisa, diciéndome algo tonto, insignificante, pero mi cabeza lo guardó como un momento demasiado importante... porque así lo fue para mí.
no quiero avanzar, porque hacerlo significaría dejar atrás este amor no correspondido y, con él, perder lo único que aún me mantiene unida a ti: la espera de tu amor.
mientras tanto, yo estaré esperando, esperando, esperando, esperando; sentada en una sala de espera creada en mi cabeza, porque esperar por ti es lo único que tengo de ti.
algún día, tal vez, pueda mirarte y sentir que puedo seguir adelante sin estar esperando que, en algún momento, me mires de la forma en que anhelo que lo hagas.
mi amor por ti es un duelo constante; nadie murió, tú no estás muerto, pero te extraño como si te hubiera perdido. la realidad es que no te perdí: simplemente nunca pude tenerte.
te pienso en un lugar lleno de personas, donde mi cabeza se hunde en sí misma y todas las charlas y las risas se vuelven murmullos. y pienso, pienso que, aun entre tanta gente, eres tú quien falta para sentirme completa.
te nombro como al sol, callando tu verdadero nombre como si fuera un fruto prohibido.
sol. sol porque aparecés luego de días nublados y, siempre que llegás, iluminás mi día y me das calor.
pero el calor no es solo para mí.
el rayo de sol nunca es intencionalmente... para mí.