Nadie te ama más que tú cuando eliges dormir temprano, comer tu comida favorita, cuidar tu mente, mantenerte activo, ir al gimnasio e intentar cosas nuevas.
Cuando entras al mundo laboral te das cuenta que el bullying de la escuela no es nada comparado con lo que pueden hacer personas infelices y frustradas de 30’s y 50’s
Y mientras caía la tormenta que inundaba las calles moradas de la Ciudad de México no pude evitar preguntarme ¿para sobrevivir en la metrópoli que se hunde deberíamos ser ajolotes?