Estos pendejos son los primeros que le dan paja a la afición salvadoreña, no se dan cuenta que los de la selecta siempre serán una mierda para jugar por los siglos de los siglos.
La psicología detrás de esto es simple: los humanos calibramos el valor de algo por su escasez, no por su intensidad. Cuando el trato excelente llega sin haberlo ganado, sin filtro, sin que exista ningún riesgo de perderlo, deja de leerse como un regalo y empieza a leerse como algo que se merece por default. El exceso de bondad, sin estándar detrás, no genera gratitud — genera derecho.
Esto no es un argumento en contra de tratar bien; es un argumento en contra de tratar bien sin criterio. Dar tu mejor versión — tu tiempo, tu atención, tu esfuerzo — antes de que alguien demuestre que corresponde con la misma energía, no te hace más atractivo, te hace predecible. Y lo predecible, en cualquier tipo de relación, se da por sentado. El valor se protege con estándares, no con exceso de entrega.
La generosidad sin discernimiento no construye admiración. Construye expectativa.
Valiente ciudadano enfrenta al Terrorista y fabricante de explosivos Sergio de león Morataya. Alias
Chimadera de conejos.
Este ciudadano si me representa
Bravo bravo 👏🎉🎉🎉🎉👏👏👏👏