a veces me quejo de la vida pero luego recuerdo que todo lo que he querido siempre llega en su momento, que soy una persona bendecida, que la vida es maravillosa y que diosito es inmensamente detallista conmigo
acabo de ver a un chico detenerse a media frase para acomodarle el pelo a su novia detrás de la oreja porque el viento la despeinaba. Ella se rió. Él olvidó lo que decía. De alguna manera, esa pareció la definición más hermosa de amor.