Definitivamente, a pesar del tiempo y de todo lo malo, sigo siendo la niña de 18 años enamorada de su primer novio. con la diferencia de que hoy lo valoro mucho más, lo admiro profundamente y me enamoro un poquito más de él cada día
Cómo olvidar cuando estuve frente a la puerta de la Catedral de Santa Catalina en Cartagena y no la toqué, porque sabía que no estaba con la persona con la que soñaba compartir ese momento
Lo mejor de sacar mi moto sola por primera vez no fue manejar, fue ver que mi novio se quedó afuera de mi casa esperándome el tiempo que fuera necesario solo para asegurarse de que yo llegara bien🥹