———Absolutamente n… Espera. Cómo que te comiste. Huh. ¡¿Te sientes bien?!
Coloca el dorso de su mano en su frente. Preocupadisima está.
———Necesito que sepas que eso tenía mucho tiempo allí. Mucho.
——Pues sigue mandándome a la mierda y con el tiempo terminarás siendo una mancha irreconocible en mi vida. ¡Como todos los demás! Créeme, ya lo tengo demasiado interiorizado como para preocuparme por ello.
Ambos habitan realidades tan distintas que ni por accidente llegan a rozarse.
Desde la perspectiva de Ness, su amiga simplemente se resignó. Así, sin más. Se cansó de las complicaciones que él suponía y decidió apartarse.
——Me tienes que estar vacilando.
En su última conversación, Ness terminó dándole plantón y ella se lo tomó como un mensaje muy claro. Había intentado aferrarse a él de las pocas maneras que había sabido y, al final, le había alejado con otra de las tantas que se le daban
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Abandona su sitio en el suelo de golpe, soltando los tallos que había recolectado antes de echar a andar hacia el lado contrario. Apenas dos pasos.
Por un lado se frota la cara; por el otro, contiene las ganas de darle una patada al banquillo.
A dejar las tonterías en casa y enfocarse en lo positivo: estaba rompiendo una regla básica del trabajo. Beber.
Qué más daba. Lo necesitaba más que nunca.
———¡Donde nos pegue el aire, sí! Menos gente, menos problemas.
Por supuesto que Ness no estaba del todo normal «normal»
Se le veía en la cara. En la forma de expresarse, en sus pocas palabras.
———Desde que estoy rogándote salir a beber.
Carraspea, inclinándose a darle un toque de hombro al otro. Pues ya estaba.
Una vez habiéndose quitado el casco observa a la figura del chico.
━━━━ Eres tu el que gruñe cada dos segundos. Además quiero distraerme y luego te quejas de que no te digo nada . . .
Deja caer un leve suspiro.
━━━━ Si es aquí. Donde te vas a comer las mejores »