El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.
Me gustaría vivir en una ciudad costera, para cuando me ataque el existencialismo sentarme frente al mar y recordar que en la vida nada es tan inmenso.