Me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.
De todas las personas hermosas que habitan en el mundo mis favoritas son las que escuchan y viven con el corazón, las que son capaces de dejar el ego de lado solo para presenciar lo fuerte que puede ser el amor