No hay persona más cobarde y egoísta que aquella que no tiene el valor de hablar claro, y solo deja que la otra persona se haga un desastre emocional intentando entender el desinterés y decidir si seguir ahí o dejarlo todo.
enséñenle a sus hijos a respetar a las mujeres, peleénse con sus amigos abusadores, enójense con los tipos que no pasan cuota alimentaria, ante la menor señal de misoginia no se rían, que de vergüenza de verdad despreciar a las mujeres