la aldea.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por un grito que la llamaba. En cuanto reconoció al dueño de la voz, esbozó una sonrisa.—
¡Kiba!
—Corrió por el pasillo, hasta encontrarse con el susodicho.—
< habían quedado, él la recogería como todo un caballero.
Como se sabe, Tamaki vive en una ciudad abandonada, en las afueras de Konoha. Quedaba lejos, pero no tanto. Fue por esa razón que supuso que el castaño llegaría tarde. Tal vez debió decirle que mejor la esperara en
@InuzukaSenpai —La castaña entrelaza sus manos en su espalda y poniéndose en frente del Inuzuka dice—:
Era lo que quería.
—Una sonrisa se puede apreciar en su rostro—.
—Se sorprendió en cuanto la rubia se acercó a ella para susurrarle, luego se pudo oír una risita debido a las palabras de la adversa.—
No hay problema, lo tengo controlado. (?
— ¡oh, me alegro bastante por ello!
Toma dos pasos ligeros para acercarse hasta topar con el lóbulo de la ajena, así podía susurrar.
— espero puedas soportarlo, metelo a bañar seguido..