Cada día le pido a Dios sabiduría, que me permita ser una mujer paciente, edificadora, amorosa, feliz, llena de empatía y especialmente sentirme amada por él para discernir mi propósito de vida.
Soy yo solita, pidiéndole a Dios todos los días que me ayude, que no me suelte nunca, que me de fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso. Solo él conoce mi corazón.
quiero que mis hijos crezcan viendo como es el amor verdadero entre dos personas, con unos padres que se aman, que los aman y que solo les exijan que sean felices y disfruten su experiencia humana en esta vida
Gracias gracias gracias un año más de vida, está vez no pedí un deseo solo cerré los ojos y agradecí.. Por mi salud, por mi familia , por lo vivido, aprendido y lo amado
Siempre estaré agradecida con las personas que me aprecian lo suficiente como para recordarlo y celebrarlo