Mi intuición es una locura, a veces no tengo pruebas de nada, pero igual sé que algo está pasando a mis espaldas… y casi siempre termino teniendo razón.
Me niego a volver a enseñarle a alguien cómo respetarme, como tener comunicación asertiva, como tratarme con amor y cómo poner límites con otras personas.
Quiero llorar porque siento que todo en la vida me sale mal, siento que doy todo lo mejor de mí y aún así no es suficiente para las personas. Siempre hago todo mal, y es tan desgastante intentar e intentar para siempre fallar una y otra vez.
porque detrás de un “sí puedo” hay noches sin dormir, lágrimas de impotencia, dolores de cabeza, mala alimentación. Pero más que eso, hay un corazón lleno de ilusiones y metas por cumplir.